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El saludo.. para la historia. Foto: César Pérez
Fue muy rápido… pero lo hicieron. Ney González y Miguel Ángel Navarro se saludaron cortésmente con un apretón de manos. Por increíble que parezca, muy pocos fueron los que se dieron cuenta del hecho. En la instalación de la XXIX Legislatura sucedida este domingo en la Universidad Tecnológica, el saludo de los compadres adversarios fue la nota… aunque para la mayoría de los periodistas pasó inadvertida.
La última vez que se les vio juntos públicamente fue en enero de 2005 en el arranque de la consulta interna del PRI, cuando ambos compitieron por la candidatura a gobernador del estado. Ney ganó esa candidatura y Miguel Ángel renunció al PRI para irse a competir por el PRD. Ney ganó la gubernatura y desde entonces Miguel Ángel, antiguo correligionario y compadre, se convirtió en su más acérrimo adversario.
Ha trascendido que el gobernador Ney González intentó en varias ocasiones hablar con Miguel Ángel, quien nunca le tomó una llamada y nunca cedió a las gestiones de varios intermediarios. Senador priista primero y diputado federal perredista después, Navarro se encargó de nunca coincidir con el gobernador en evento alguno. La animadversión era mucha.
Miguel Ángel otra vez desafió el poder político de su compadre y recientemente compitió por la presidencia municipal de Tepic. El encono subió a otros niveles. Ya no hubo llamadas de Ney, quien por el contrario, perdió lo estribos y públicamente intentó ridiculizarlo y le llamó “comadre”.
Este domingo, Navarro, flanqueado por Javier Naya del Partido Verde y Saúl Paredes de Convergencia, asistió al evento para acompañar a su otro compadre, Juan Echeagaray, quien rindió protesta como nuevo diputado. Por cierto que Echeagaray ya había saludado efusivamente al gobernador y hasta declaró a los medios que tenía coincidencias con él.
Dos filas atrás de Miguel Angel se instaló Ney y su esposa Sharo, y fue ella la que tomó la iniciativa de saludarlo. Después se dieron la mano ellos. No se supo qué se dijeron.
Luego de eso ya no se volvieron a cruzar las miradas de los compadres, que incluso salieron por puertas diferentes luego de terminada la ceremonia.
A unos días de que Ney le asestó la tercera y parece que definitiva derrota política, esta vez Miguel Ángel no evitó toparse con él. Tres años y medio después se saludaron cortésmente.
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