>El hecho de ser algo mas que un testigo beligerante de nuestro acontecer social, y desde la óptica de la ciudadanía estar atento al peculiar discurrir de la administración estatal, con toda la parafernalia que esto conlleva, no deja de ser catártico, el lenguaje a veces sibilino del funcionario público versus las palabras de angustia social, del enojo contenido de la gente que vive en carne propia las contradicciones de nuestro sistema, y que con su reclamo evidencia que algo no está funcionando adecuadamente entre estas dos esferas; la del gobierno en su interacción con los gobernados.
Solo el fanatismo de un anti gobierno llevado al extremo puede desconocer el acontecer gubernamental; sin embargo, aplicando el mínimo rigor metodológico se aprecian que los muchos logros y avances sustantivos de la administración del gobernador Ney González, no pueden o no saben como aterrizarlos al territorio de las realidades cotidianas, con toda la impresionante maquinaria mediática al servicio de sus pautas de marketing político, la gente común ya ve este acontecer del gobierno con escepticismo, y los interesados en específico de las acciones que les afectan, muestran su desasociego, el dolor social de sentirse manipulados por un gobernante que nadie lo puede poner quieto en la silla de palacio para que se percate de que mucho de lo que hace, no llegan resultados a sus destinatarios.
Y nos estamos refiriendo al summun de la política social, es una obligación del gobernante promover el bien común, y sabedor de que no hay presupuesto que alcance para satisfacer a las hordas de necesitados que constituyen con mucho su base social y política, sigue en la misma línea propositiva, manejando las expectativas con increíble eficacia, dado que sin satisfacer las necesidades mediatas ni las de largo plazo, se queda con una enorme afirmación exultante de lo inmediato.
Lo mas grave de este modelo de gobierno es la fraseología cursi que contamina toda acción social y humanitaria; volvieron a la frasecita que ya se había desechado, que “el gobierno de Ney González lleva felicidad a la gente..” y sobre este aserto bordan una y mil formas de comunicación social. Y a estas alturas del sexenio, este discurrir disléxico del gobierno nos presenta un solo hecho, una sola condición: las tareas que asume esta administración están muy por encima de sus capacidades financieras, de ahí los juegos verbales y el incumplimiento de serios compromisos con la masa de necesitados.
LOS COMPROMISOS INCUMPLIDOS
Pensar que en solo seis años pueden resolverse problemas de estructura en nuestra precaria economía es una irresponsabilidad; al haber llegado sin compromisos políticos o económicos con las diversas corrientes de su partido, el gobierno de Ney González tenía un mucho de handicap a su favor, podía escoger a los mas capaces para los puestos claves de la administración, de acuerdo a sus mas caros proyectos, las vertientes de obra pública, control político y finanzas, hoy de cara al tercer informe de gobierno tienen que ser puestas en claro.
Ha tenido un excelente incremento en el presupuesto de egresos, los dineros de la federación han fluído por varias razones, la coyuntura de los dos primeros años de los excedentes petroleros y en este que fenece, las habilidades personales del gobernante que supo seguir incrementando las aportaciones del gobierno de la república.
Sin embargo, la riqueza de un pueblo no puede generarse por decreto, se reclama un serio y profundo esfuerzo, que tiene que ver desde su origen, no tenemos una verdadera clase empresarial que incentive su crecimiento, la planta productiva es pequeña, como la pequeñez de miras y aspiraciones de muchos; porque la clase trabajadora tiene las taras de vivir aún en el pasado, en ese territorio para ellos nunca ido, donde “papá gobierno” es el responsable de su existencia y es el ogro protector que le dice donde trabajar y con qué hacerlo.
La dinámica de la sociedad mexicana, en expansión en este siglo XXI, reclama antes que nada una congruencia absoluta y total a una sola política de desarrollo, el hecho de andar de la seca a la meca, haciendo una y mil cosas, descuidando el seguimiento de acuerdos, convenios y demás, ya produjo un estado de insatisfacciones en importantes sectores de la sociedad.
El compromiso primero y último de este y todo gobierno es promover el bien común, ya basta de liviandades y frusilerías de andar “llevando felicidad a la gente..” lances que son propios de un gobierno que no tiene los pies bien puestos en la tierra, es menester atender los dolores sociales: la incompetencia de la administración es mas que evidente, la desatención a los gremios, pescadores, agricultores, ganaderos, sigue siendo deficitaria.
Ya basta de atender y desvivirse por la gente bonita de Tepic y de Bahía de Banderas, volver los ojos a lo sustantivo de un gobierno que se precie de ser congruente con su política propositiva, promover y encauzar en serio nuestras vocaciones productivas; hay que dejar el mundo promocional del turismo que ya se maneja solo, a menos que la frivolidad sea el nuevo signo del sexenio, las desatenciones a los conflictos sociales ya no se pueden ocultar, y con el despliegue de la política electoral que se inicia en el 2009, a Ney González y su administración le va a llover la mas dura calificación de su gobierno, y esta diatriba, sea o no procedente, tendrá un público receptivo, muchos de los futuros electores estarán de acuerdo con el juicio condenatorio de un gobierno que se quedó en el boato promocional del gran turismo y le impuso manipulación demagógica a los atrasos sociales.
Necesitamos un gobernante cuya sensibilidad lo lleve a sufrir junto a su pueblo, los mas acendrados dolores sociales; desde luego que este modelito de gobierno “santa clos” es una soberana inconsecuencia. Tiempo es de revisar lealtades y eficacias, los medianitos y tontejos ya tuvieron tres años de oportunidad y he aquí el resultado.
La gente reclama resultados, menos demagogia, ya se cansaron de la operación “mamalonche”; el gobierno debe ser fuerte, imponer respeto a través de la eficacia del acto público, es la única forma de lograr y mantener las adhesiones ciudadanas. Si nó, el tiempo electoral del año próximo será de antología, se destruyen los mitos y se encueran los tigres de papel.
Contacto: cronicaslip@prodigy.net.mx




Deja tus comentarios