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Esto ya no es broma. Quien genere, difunda o propague mensajes por Internet que causen alarma, temor o miedo entre la población, y cuyo propósito sea perturbar la paz pública, menoscabar la autoridad estatal o presionarla para tomar alguna determinación, será castigado con prisión de uno a seis meses, de acuerdo a una reforma legal en Nayarit que hace palidecer las restricciones de regímenes autoritarios como los de Cuba o Irán.
Con cierta interpretación jurídica, no solo los periodistas que publican noticias y opinión en Internet, sino también los lectores que postean o publican mensajes anónimos en sitios como Nayarit en línea y que la autoridad considere que “perturben la paz pública” o “menoscaben al gobierno”, podrán ser declarados delincuentes dignos de cárcel.
El Congreso local aprobó reformas a los códigos Penal y de Procedimientos Penales para sancionar la citada actividad, cuyo propósito es supuestamente prevenir la generación de un clima adverso entre los nayaritas e inhibir el envío irresponsable de mensajes amenazadores o de contenido terrorista, especialmente por Internet.
La persona involucrada en esos hechos recibirá una sanción penal y deberá proporcionar la información que se requiera en la investigación del probable delito y le podrá ser incautada su computadora, celular o cualquier otro medio de almacenamiento de datos, como parte de la reforma que, según el procurador de Justicia estatal, Héctor Béjar Fonseca, no se contrapone a la libertad de expresión.
“Lo que se busca –dijo el funcionario– es terminar con el envío de correos electrónicos que tratan de infundir terror, como los que circularon el pasado 12 de diciembre, cuando desconocidos anunciaron atentados terroristas y del crimen organizado contra los fieles que acudieran al templo de El Pichón u otros lugares donde hay fiestas religiosas”, indicó.
El Procurador no se refirió a un correo que comenzó a circular casi inmediatamente después del asesinato del ex funcionario Julio César Jiménez Arcadia el pasado 17 de diciembre, que propagó de manera anónima temerarias acusaciones contra el gobernador Ney González. Al parecer, este correo que alcanzó grandes niveles de difusión entre los usuarios de Internet en Nayarit hizo que el mandatario muy molesto, ordenara la reforma a los códigos nayaritas para poder perseguir a los agresores cibernéticos.
Béjar Fonseca reiteró que ahora el Código Penal estipula fuertes sanciones a los difusores de anónimos, quienes profieran amenazas simples o graves y quienes injurien o difamen, pero sin lesionar la libertad de expresión, que se sustenta en otras leyes de orden federal.
Según el funcionario, con la reforma se busca impedir que criminales o bromistas aprovechen los medios de que en la actualidad se dispone y puedan ocultarse en el anonimato para cometer delitos que afectan gravemente a la sociedad.
Recordó que “el mismo código contempla de tres meses a dos años de prisión para ultrajes a la moral pública y las buenas costumbres, y de seis a 20 años por amenazas graves formuladas desde el anonimato.
De tal manera que no solo es delito materia de cárcel crear un correo o mensaje amenazante o difamador, sino también difundirlo, esto es, reenviarlo a tu lista de contactos.
ESCUCHA AL PROCURADOR BEJAR:




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