Insólito: Premian a Edgar Arellano por artículo plagiado

- Jun 5, 2009

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Edgar Rafael Arellano Ontiveros ha llegado a la cúspide de su “ejercicio periodístico”. Tras décadas de buscarlo por fin ayer logró --por insólito que parezca-- ser laureado con el Premio Estatal de Periodismo. Insólito, porque por vez primera un jurado calificador se atreve a premiar al periodista más sucio del estado. Insólito, pues a pesar de que se autoproclama como “el columnista político más leído de Nayarit”, no recibió el premio por columna, sino por crónica. Insólito, porque la supuesta “crónica” más bien parece columna o artículo. Insólito, porque un ingenuo jurado calificador presidido por el no menos ingenuo rector Omar Wicab, otorgó el Premio al “Pípiripau” por un artículo plagiado al periodista hidrocálido Agustín Lascazas.

Bajo el título “¿Qué hicimos para merecer los mexicanos esta desgracia?” el trabajo premiado de Edgar Arellano publicado en su columna “Cotarro Político” del periódico Express de fecha 1 de mayo, es un vil plagio de la célebre columna “Opus Mei” de Agustín Lascazas publicada originalmente el 28 de abril con el título “La epidemia” en el periódico Aguas de la ciudad de Aguascalientes.

Para la historia quedará el acta de premiación de los jueces timados, donde se argumenta "la capacidad narrativa y un estilo no exento de elegancia”  atribuidos al estafador y farsante.

Agustín Lascazas, es el pseudónimo de Agustín Ramón Morales Peña, un reconocido escritor, poeta y periodista de Aguascalientes que estudió Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Guadalajara (1989) y se doctoró en Lingüística en la Universitat de Barcelona (1998). Ha sido profesor, editor y articulista, así como corresponsal de la Agencia Notimex en Barcelona (1996-1998).

De acuerdo a un cable de la propia Notimex, Morales Peña se ha desempeñado como subdirector del diario El Hidrocálido de Aguascalientes, y ha sido editor y director del diario Aguas de la misma entidad, así como articulista de las revistas Crisol y Tiempo que circulan en ese estado. También ha destacado como comentarista en programas de televisión local y ha escrito una decena de libros.

Nada comparable con el despreciable Arellano, que cuando no escribe para extorsionar y calumniar, contratado como gatillero del gobierno de Ney González, se dedica a firmarse artículos que fusila de diversos periódicos regionales del país, gracias al Internet. 

Si Omar Wicab, rector de la Universidad Autónoma de Nayarit, desea salvar al cada vez más deslegitimado Premio Estatal de Periodismo, tiene el deber legal y moral de revocar  el premio otorgado al pseudo periodista de marras.

PARA SABER MÁS:

  • Lee la columna original "Opus Mei" de Agustín Lascazas pulsando AQUÍ
  • Lee el “fusil” premiado de Edgar Arellano pulsando AQUÍ

 

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