* Con la crisis económica que vivimos y los drásticos recortes presupuestales que el país entero ha sido objeto, ¿cómo se verá ante la opinión pública nacional que Nayarit, un estado subsidiado por la Federación, gaste una inmensa fortuna en algo que no ocupa?
>
Hace unos meses, con bombo y platillo, se dio el arranque a los trabajos de construcción de los estadios Bicentenario, para conmemorar como en toda la República, los 200 años de la independencia de México, algo loable y digno de celebrar. Desde entonces, somos una nación independiente y dueños de nuestro destino, pero tal parece que todo ese brío…. se convirtió en un gran escalofrío.
La otrora majestuosa “cachucha” del Nicolás Álvarez Ortega, el popular NAO, que mi querido maestro, el ingeniero José Robles Uribe describiera en su cátedra profesional, como una “maravilla de la ingeniería civil”, la que resistió por casi 60 años el inclemente paso del tiempo y un nulo mantenimiento, no pudo resistir las tentaciones del desarrollo y las ocurrencias de algunos, en menos de 10 días se convirtió en polvo.
Ni siquiera los engominados y soberbios peritos del INAH pudieron hacer nada, el tradicional NAO y su mudo compañero, el estadio municipal de béisbol, se vinieron abajo.
Es obvio que el paso de la modernidad es imparable, la “destrucción creadora” teoría que el gran economista Joseph Schumpeter propone en su magnifico legado, se hace presente. La renovación da paso casi siempre a mejores cosas, coincido totalmente en eso, pero…
¿Dónde estacionarás la Cheyenne apá?
Los nuevos Estadios de Fútbol y Béisbol según se dijo, tendrán capacidad de 22 mil y 7 mil espectadores respectivamente. Me vino a la mente algo importante en que analizar.
El antiguo NAO en sus mejores años, cuando era sede de algún evento digno, la zona altamente poblada de por si, se veía atestada por automovilistas que asistían, provocando un terrible caos vial en la zona, no se diga cuando había eventos simultáneos.
Si los nuevos estadios van a multiplicar la capacidad de los anteriores y en igual porcentaje se presentarán en automóvil al mismo espacio disponible, me pregunto: ¿Consideraron cajones de estacionamiento? ¿Contará con cajones de estacionamiento suficientes para ambos? ¿Dónde se situarán? ¿En el sótano? ¿Tendrán sótano? ¿Cabrán ahí?
La verdad lo dudo y me atrevo a responder que no, a todas las anteriores preguntas, pero, si es que es así, sumemos a lo anterior, cuatro conocidos “antros” muy concurridos por la juventud que ya operan a escasos cien metros que no tienen estacionamiento propio, y un nuevo nodo vial próximo a iniciar –dicen--, que obligará a tomar reducidas laterales como ocurre en los actuales de caprichoso diseño.
Imaginemos el tremendo caos vial y el potencial riesgo de avalancha humana y vehicular que se podría dar un viernes por la noche en plena temporada, cosa que por cierto ya ocurre con los mencionados antros. Miles de personas, muchas alcoholizadas y eufóricas, muchas queriendo orinar en la calle, cosa común cuando el NAO, e irse de ahí al mismo tiempo en vehículos y a pié, elevando el riesgo de altercados, colisión vehicular, inseguridad a personas y propiedades, amén de otras linduras, algo en verdad preocupante, situación no permitida hoy día en ningún lugar, bajo ninguna circunstancia.
Además, me pregunto ¿qué pasó con el moderno estadio que se construiría en la unidad deportiva santa teresita, aquel del que sólo existen las ruinas de unas incipientes tribunas, hoy día nido de malandrines y vagos?
>¿Y el reglamento apá?
El actual reglamento de construcciones del Distrito Federal supletorio en observancia para toda la República, fue tristemente escrito con sangre, se reformó estrictamente después de los terribles sismos de 1985, aquellos que México recuerda cada año con dolor, y en los que perdieran la vida conocidos nayaritas, como el señor Roberto Mondragón y su hijo.
Sin entrar en detalles técnicos y de observancia, éste contempla especificaciones certeras para cualquier construcción, buscando en todo momento la seguridad de las personas.
Los lugares de reunión masivos como un estadio, a partir de entonces deberán contar obligatoriamente, con grandes explanadas a cielo abierto, áreas verdes, zonas de seguridad, salidas de emergencias para personas y vehículos, áreas de servicios con amplios accesos viales independientes y suficientes cajones de estacionamiento tanto para vehículos y camiones para los asistentes entre otras cosas, algo que en el reducido terreno disponible difícilmente se podrá obtener.
Ni siquiera corriendo de ahí al “Germán” y al “Perulas”, los populares taqueros del lugar; no se diga en las calles aledañas, no nos engañemos lo bonito no cuenta en un reglamento.
Un ejemplo de lo que digo es la moderna Plaza Forum, el inmenso estacionamiento, grandes corredores y explanadas que posee, son consecuencia de apegarse, y sólo en parte, al reglamento de construcción del que hablo, no sólo a cuestiones comerciales como muchos piensan.
Dudo qué en la Plaza Forum lleguen a concentrarse 22 mil personas de un sopetón, y aún así, ésta sufre de inundaciones, sus instalaciones en ocasiones resultan insuficientes y el caos vial y saturación de gente es conocido, amén de que carece de áreas verdes obligatorias en casos así.
Por otro lado no podemos ni debemos olvidar, tristes sucesos como los ocurridos en el Distrito Federal, uno de ellos en el desaparecido antro llamado el Lobohombo, donde por no considerar ó ignorar los aspectos de seguridad y diseño plasmados en el reglamento, murieron quemadas, intoxicadas y aplastadas personas inocentes que sólo querían divertirse. O más recientemente la Guardería ABC de la ciudad de Hermosillo que por las mismas causas se presentó una tragedia similar.
Sospecho que a la Secretaria de Desarrollo Urbano y Ecología del Municipio quién es responsable de la observancia, se la pasaron olímpicamente por el arco del triunfo, tal vez el poder ó la ocurrencia pesó mas.
Lo único cierto es que el Ayuntamiento de Tepic, heredará irremediablemente un gran y terrible problema. En caso de suscitarse una tragedia ó accidente consecuencia del caprichito --Dios nunca lo quiera--, los directores responsables de obra, co-responsables (peritos aquí llamados), ellos en conjunto con el Secretario de Desarrollo Urbano, y algunos supervisores neófitos, que firmen y autoricen omitiendo ó ignorando el reglamento, serán los principales responsables y culpables.
Algo para tomar en cuenta por ellos, no importa que ya no trabajen ahí, el largo brazo de la ley ó la justicia, los alcanzará.
En palabras del licenciado Andrés García Torres, quién ya publicó un análisis similar en su blog de Internet, comenta también que existen mejores lugares donde construir unos estadios, mas amplios y seguros, como la zona de Ciudad Industrial, rumbo a Pantanal ó Camichín de Jauja, donde hay el suficiente espacio para hacerlo a conciencia y sin poner en jaque al convulsionado tráfico capitalino, alejando latentes problemas del centro de población, algo parecido a lo hecho en Querétaro, lugar donde se construyó el estadio Corregidora.
Además de lo anterior resultaría mas atractivo crear en el lugar de los ya demolidos, una gran zona verde, continuando con la franja de parques La Loma, Alameda, Parque Juan Escutia y ahora un posible parque ecológico “Estadios”, oxigenando la cuidad con una bonita y hoy día necesaria arboleda.
>¿Y el equipo apá?
Por otro lado, me resulta difícil determinar qué equipo deportivo será digno de poder utilizar cada uno de los magníficos estadios en construcción. En beisbol Los Diablos Rojos de Tepic ya lo hacen en la sede de la UAN, con llenos mediocres de manera regular tres o cuatro meses al año, sólo se llena en las finales (7 días) de temporada. En fútbol, el equipo los Xoloitzcluintles o los Vaqueros Ixtlán, ¿serían dignos locales? ¿Dónde quedaron los Koras o Coras del Deportivo Tepic?
Recodemos que Nayarit no cuenta con equipos de Primera División Profesional de Fútbol, es más, ni de Primera A (antigua segunda división), ni de Liga Mexicana de Béisbol. ¿Valdrá la pena tal gasto en unas obras que sabemos se utilizan poco? O algún magnate o empresario temerario, ¿tendrá el valor de hacer a Tepic, sede de algún equipo de ese calibre? ¿Tal vez recibiremos los nayaritas una grata sorpresa en ese sentido?
Recordemos las palabras del popular cronista de televisión de ESPN, el dominicano Ernesto Jerez, tipo enterado en béisbol quién manifiesta cada que tiene oportunidad: “El que crea que con un equipo de béisbol se hará millonario, está equivocado; para tener un equipo, ya hay que ser millonario.” Debo suponer tal vez, que pronto conoceremos algún nuevo millonario local. Salvo que la meta a corto plazo sea organizar partidos llaneros de categoría amateur, como fue común en el NAO y el Municipal de Béisbol.
Usted tendrá su respetable opinión, pero considero que la ciudad y todo el estado de Nayarit, necesita cosas más importantes y urgentes como vialidades nuevas y de calidad, más hospitales y mejor equipamiento, baños para las escuelas rurales y modernizar las obsoletas redes de agua potable y alcantarillado sanitario y pluvial, que poseer dos flamantes estadios vacíos la mayor parte del tiempo y su complejo y elevado costo de mantenimiento.
El Estadio Chivas, que el polémico Jorge Vergara construye para su adorado y popular equipo, inició su construcción en mayo de 2007 y se planea terminar en enero de 2010; tendrá una capacidad de 45 mil espectadores y contará con el Centro JVC que incluirá espacios comerciales, oficinas, restaurantes, y otros servicios de primer mundo.
Fue en parte financiado por su exitosas empresas, además un grupo de empresarios extranjeros y los mismos aficionados a Chivas, quienes en pre-venta, adquirieron, palcos, gradas y espacios para negocio.
El Estadio Chivas emerge envidiable en una inmensa explanada a las afueras de Guadalajara, lugar en el que cabría la colonia San Juan y Versalles enteras. Los socios tienen fe en el rey midas tapatío.
Todo ello es un ejemplo de cómo se hacen los verdaderos proyectos y los negocios serios hoy día. La construcción sigue viento en popa al 70% hasta el momento y será según el grupo ICA --su constructor-- inaugurado en tiempo y forma.
De nuestros modernos estadios, que su apertura se anunció para el 15 de septiembre de 2010 el día del Bicentenario, a escasos 12 meses, solo podemos ver, una maqueta de cómo serán, un bonito proyecto virtual en YouTube y el inicio de unos incipientes terraplénes dentro de un gran socavón.
¿Y la crisis apá?
Con la crisis económica que vivimos y los drásticos recortes presupuestales que el país entero ha sido objeto, ¿cómo se verá ante la opinión pública nacional que Nayarit, un estado subsidiado por la Federación, gaste una inmensa fortuna en algo que no ocupa?
¿Cómo lo verán los ayuntamientos de todo el estado, a quienes se les ha negado y reducido créditos y presupuestos por no haber dinero o no tener capacidad de pago?
¿Cómo lo verán los ciudadanos, que han perdido el empleo y la dificultad para conseguir otro aumenta de manera vertiginosamente dramática?
Considero que, más que celebrarlo, insultan a la gente al poner el dedo en la llaga, por semejante dispendio.
El Fenway Park de Boston Massachussets, Estados Unidos, en total funcionamiento desde 1912, es la casa de los Reds Sox, el legendario y campeón equipo de béisbol de la MLB, de cuya grama saltó Babe Ruth a New York, para de ahí volar a la inmortalidad, es hoy día, un ejemplo de conservación a un viejo y vetusto estadio convertido en monumento nacional.
El discreto encanto del Fenway Park, su caprichosa geometría y su “green monster” hacen de éste, un singular orgullo del bostoniano, quién manifiesta con alegría: “Para que tener un gran estadio si se tiene un gran equipo.”
Un ejemplo, barato y bonito, digno de emular… hubiera sido.





Deja tus comentarios