>Tras cumplirse 18 días de que el diputado local con licencia, Pablo Montoya de la Rosa, solicitara al Congreso del Estado su reincorporación a la Cámara, el Legislativo nayarita sigue entrampado en un problema “legaloide”, que incluso ya se ventila ante instancias judiciales federales.
La Diputación Permanente, que preside el priísta Manuel Narváez Robles, se encuentra incapacitada legalmente para procesar la reincorporación de Montoya de la Rosa porque la diputada María de Lourdes Leal Macías, suplente de éste, promovió un amparo ante el Juzgado de Distrito, argumentando la violación a sus garantías constitucionales, y aunque la Constitución Política del Estado y la Ley Orgánica del Poder Legislativo de Nayarit son claras en estos casos, el recurso promovido protege a la diputada Leal Macías hasta en tanto un juez resuelva sobre el particular.
La legislatura local se encuentra actualmente en receso y en espera de convocar a los diputados para un posible periodo extraordinario de sesiones o para citar a los nuevos parlamentarios, los elegidos el día 3 de julio y que conformarán a partir del 18 de agosto la XXX Legislatura al Congreso del Estado de Nayarit, para tomarles la protesta de ley. Sin embargo, a decir del diputado priísta Dolores Galindo Flores, existe una alta posibilidad de que el conflicto legal persista y se lleguen los tiempos del cambio de legislatura.
El 21 de diciembre pasado, Pablo Montoya presentó ante el Congreso la solicitud para separarse, por tiempo indefinido y sin goce de sueldo, del cargo de diputado local a partir del día 8 de enero del 2011, con la intención de contender por la presidencia municipal de Tepic en las elecciones locales del 3 de julio, inicialmente bajo las siglas del Partido Revolucionario Institucional, del que se separó el 5 de mayo pasado argumentando violaciones a sus garantías partidarias, para aceptar la nominación a la alcaldía capitalina por el Partido de la Revolución Democrática.
Luego de reconocer que los resultados electorales del domingo 3 de julio no le fueron favorables, el lunes 4 Pablo Montoya presentó ante el Congreso su solicitud para reincorporarse al trabajo parlamentario y aunque en teoría le asiste el derecho, la acción promovida por la diputada Leal Macías le está impidiendo regresar a la curul por los últimos días que restan a esta legislatura. Se especula incluso que esta acción retardatoria viene signada por los asesores del PRI para impedir el regreso de Pablo Montoya, quien ya advirtió que se separaría de la fracción parlamentaria del Revolucionario Institucional y se declararía diputado independiente.
En 2003 se dio un caso similar, pero al seno de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional, cuando al entonces diputado Marco Antonio Hernández Estrada, conocido como “el chocolate”, tampoco se le permitió reincorporarse a su escaño en el Congreso, posición que era ocupada por el también panista José Ramón Cambero Pérez. Finalmente, luego de un largo proceso, Hernández Estrada recibió el fallo favorable de la justicia y fue reinstalado; el Congreso fue conminado a pagar los sueldos caídos al entonces polémico “chocolate”, acusado de manejo indebido de recursos públicos cuando fungiera de 1999 a 2002 como secretario particular del entonces gobernador Antonio Echevarría Domínguez.





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