>México.- EL nivel adquisitivo de la clase media de la ciudad de México ha disminuido tanto en los últimos años que previo al regreso a clases, sus integrantes buscan los precios más bajos en comercios que antes sólo eran visitados por personas de niveles adquisitivos más bajos.
Se estima que en la ciudad hay dos millones 300 mil personas en condiciones económicas regulares que en los últimos años ha registrado una disminución de sus ingresos. Según Julio Boltvinik, investigador del Colegio de México y especialista en mediciones de pobreza, la crisis “le ha pegado muy duro y está pauperizada la poca clase media que hay en el país”.
Claudia Erika Moreno es un claro ejemplo. Ella tiene un hijo que comenzará a estudiar el sexto grado de primaria en una escuela de paga. Vive en una unidad habitacional de la colonia Del Valle, en la delegación Benito Juárez, forma parte de la clase media, pero previo al regreso a clases busca los precios más bajos.
Por eso camina sobre la calle Mesones, en el Centro Histórico, se detiene en varios de los puestos de la plaza papelera de la zona y pregunta por el costo de libretas profesionales.
Es el sector al que ella pertenece, la clase media, el que ha dejado sentir su presencia en la zona en busca de artículos de marca, de mejor calidad y al menudeo, según Miguel Ángel Huerta, dirigente de la plaza Mesones.
Y eso no revela más que el empobrecimiento de la clase media “que tiene que andar en el rebusque de a ver cómo le abarato”, explica Julio Boltvinik.
Por tener conocidos en una escuela particular a Claudia Erika le hicieron un descuento de 50% en la colegiatura y la inscripción de su hijo; aún así tendrá que desembolsar seis mil pesos por ambos conceptos. Eso ha limitado sus recursos, por eso viajar al Centro Histórico en busca de cuatro cuadernos, lápices, plumas y algunas otras cosas que necesita su hijo, es una mejor opción para ella que adquirirlos cerca de su domicilio. Gonzalo Domínguez busca los útiles necesarios para cursar segundo grado de secundaria, su lista es extensa. Vive en la delegación Venustiano Carranza, pero se ha desplazado a Mesones en busca de un mejor precio.
Con una colegiatura de cuatro mil pesos y una inscripción similar al colegio de paga donde estudia su familiar, tiene que buscar alternativas para economizar, “es más barato aquí que en las papelerías de la zona donde vivo”. Miguel Ángel Huerta comenta que la gente que acostumbraba comprar una lonchera original en 300 pesos en una tienda de prestigio, la consigue en la plaza a mitad de precio. “Aquí (la clientela) era de medio bajo a bajo, ahorita hay circulando gente ‘clasemediera’ comprando en la plaza y te das cuenta por su forma de hablar, de vestir, es un poquito diferente a lo que usualmente llega aquí (plaza Mesones) y el tipo de consumo que ejerce”.
Boltvinik explica que de acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística Geografía e Informática (INEGI) se ha reducido el ingreso de este sector, debido a que es el que destina mayores recursos a insumos que se han encarecido últimamente, como la gasolina, el gas y la electricidad.
Para el investigador la clase media ha registrado una disminución en sus ingresos de entre 9.9% y 11.5% de 2008 a 2010, lo cual podría explicar el incremento en la demanda de este extracto en los artículos de papelería que se venden en la plaza Mesones.
Al menos en el Distrito Federal se estima, según Boltvinik, que 27% de la población forma parte de la clase media, lo que en cifras representa a dos millones 300 mil personas.
Los aumentos La temporada de venta para artículos de papelería por el regreso a clases se adelantó y los locatarios han registrado una demanda estimada en 30%, a pesar de que los precios presentaron un incremento de entre 7 y 10%.
El dirigente de plaza Mesones asegura que aún se prevé una temporada más larga que otros años, de ocho semanas en lugar de cinco, y que cuando no lo tenían previsto, el arribo masivo de compradores comenzó. Los distribuidores de los locatarios han advertido de un nuevo incremento en el precio del papel, que antes de la temporada era de aproximadamente 335 pesos por caja y ahora es de 375 pesos y dentro de algunas semanas alcanzará los 400 pesos.
La diferencia de precios en la plaza es de entre tres y cinco pesos menos por artículo al que ofrecen las tiendas comerciales, y en el caso de las loncheras llega a la mitad, pero las ofertas o promociones es lo que genera la competencia, explica Huerta.
“Te ponen el cuaderno profesional a tal precio para que las personas lleguen y consuman más cosas y entonces sí pueden darte un producto a muy buen precio como gancho, aquí (en la plaza papelera) no tenemos ese problema, aquí todo está a buen costo”. Rosa Flores vende artículos de papelería afuera de la plaza, principalmente planillas de etiquetas para poner los datos de los estudiantes en los cuadernos, asegura que el material registró un incremento de dos pesos y las ventas aún no son del todo buenas.
Teresa Hernández tiene su local en la parte alta de la plaza, que luce semivacía, y asegura que la demanda ha bajado y los precios se incrementaron, pero la planta baja se observa llena de gente con listas de útiles en mano.





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