Impone su trono en Venecia

- Sep 2, 2011

>• Dispuesta a mantener su reinado, Madonna dijo que nunca abdicaría por un hombre o una mujer

Venecia.- Con la película W.E, que Madonna presentó ayer en Venecia, se deja la piel en todos sentidos, pues en el retrato de la americana que enloqueció a Eduardo VIII hay mucho de la cantante.

“Claro que me identifico, sobre todo en el sentido de que cuando te conviertes en una figura pública, en una celebrity, eres reducida a ciertos atributos y no puedes ser nada más que eso. Wallis fue una mujer que cambió la historia de Inglaterra y la del mundo y creo que la gente trató de eliminarla como ser humano porque no entendió su decisión. En mi película no quise santificarla, pero sí humanizarla”, contó.

La riqueza no garantiza la felicidad

Si algo destaca en W.E., más allá de la historia que en ocasiones se torna lenta y fría, es la estética preciosista y cuidada al mínimo detalle.

La fotografía es otro de los aciertos y, por supuesto, la dirección de arte que hace que todos los espacios, del pasado y del presente, irradien lujo, glamour y belleza. Algo a lo que Madonna está bien acostumbrada. “Quería demostrar toda esta belleza, todo este mundo de opulencia, riqueza y glamour que no garantiza para nada la felicidad”, afirmó.

“Siempre me intrigó por qué un hombre como el rey Eduardo VIII de Inglaterra estuvo dispuesto a dejarlo todo por el amor de una mujer, Wallis Simpson. Quería llegar al fondo de esta decisión en la que sin duda jugaban un papel muy importante el amor, la pasión y el deseo”, afirmó la diva nada más sentarse en la mesa de la conferencia de prensa realizada en el Palazzo del Cassinó, bajo una lluvia de flashes.

Sean Penn y Guy Ritchie, inolvidables

Perfecta, con un elegante vestido negro de cuello blanco y zapatos con tacón de vértigo, Madonna capoteó una y otra vez cualquier pregunta que la llevara por el camino de la música y no del celuloide. “Siempre he amado el cine, desde que era una niña. Toda la vida me ha llamado la atención y me he sentido sumamente atraída por la creatividad de este mundo y su arte. Por ello fue que me casé con Guy Ritchie y Sean

Penn, dos personas muy talentosas en el cine y de las que aprendí mucho”, dijo al preguntarle la influencia de ambos ex maridos en su faceta como cineasta.

Madonna respondió al aluvión de preguntas en la sala de prensa y, aunque es difícil romper el cascarón de esta mujer que a sus 53 años ha logrado permanecer como indudable “Reina del pop”, puesto al que, a diferencia de sus protagonistas, no abdicará. “Nunca renunciaría a mi trono por un hombre, ni una mujer, ni por los dos, pues creo que lo puedo tener todo”, agregó.

Y de paso destacó también la importancia de la maternidad en su vida. “Todas tenemos en nuestro ADN y en nuestra estructura molecular una parte que nos hace sentir el deseo de crear vida y ha sido importante para mí”.

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