“Presunto culpable” va por un Emmy

- Sep 25, 2011

>México.- Desde hace medio año, no hay día que Roberto Hérnandez pueda estar lejos de correos electrónicos en los cuales la gente le cuenta que una persona está en prisión injustamente.

Le piden ayuda e incluso por la red social Twitter, algún consejo para poder salir adelante del problema.

“Me gustaría hacer algo, pero no tengo tiempo. Estoy terminando mi doctorado y tan pronto termine, deseo ayudar a quien se pueda”, dice el joven abogado, vía telefónica.

Hernández y su esposa Layda Negrete saltaron a la palestra popular en febrero pasado, al estrenarse el documental “Presunto culpable”, hecho en varios meses.

Realizado con base en videos tomados durante el proceso judicial de Antonio Zúñiga, acusado de un asesinato en Íztapalapa pero sin pruebas, se logró la excarcelación de éste, tras años encerrado.

Esto tras filmar la inoperancia, ignorancia y prepotencia de las autoridades del juzgado, incluido agentes judiciales, en el cual se encontraba el caso.

Va por más

El largometraje, que fue visto por casi dos millones de personas en los cines mexicanos, buscará el codiciado premio Emmy al género periodístico en Estados Unidos.

“Presunto culpable” compite en las ternas de Mejor Documental, Investigación Excepcional y Mejor Periodismo de Investigación. La entrega se realizará en Nueva York.

“La verdad es que no esperamos recibir nada, de verdad el estar ahí ya es un premio”, dice Hernández, vía telefónica desde San Francisco.

“Ahorita tengo muchas cosas que hacer, como ir avanzando en la tesis para poder tomar más casos después ¡y por supuesto en ser papá de mi bebé que acaba de nacer!”, expresa alegre el realizador.

Para cuando el cineasta toma el auricular, su esposa Layda carga a la pequeña Emiliana, apenas de dos semanas de edad.

“Es de estar un poco desvelado, pero felices”, comenta entre risas.

Y claro, acepta, también le quita un poco su atención la aún no emitida resolución de la juez Blanca Lobo.

Ella fue quien ordenó que se camuflajeara la imagen de Víctor Daniel Reyes Bravo, quien acusaba a Zúñiga en el documental, sin conocerlo.

“Y hasta donde sé, la juez no emite aún su sentencia (definitiva) y no sé cómo va avanzando el asunto legalmente, eso continúa y tengo que hacerle frente a esas cosas”, comenta.

Por lo pronto el DVD se encuentra a la venta sin restricción alguna y se exhibe esta noche por televisión abierta.

Y en el ámbito internacional ha ganado más de 10 galardones, entre ellos los otorgados en los festivales de Morelia y Dubai.

Toño Zúñiga, protagonista del documental, ha logrado rehacer su vida: grabó un disco de rap con letras escritas por él mismo; ofrece conciertos, pláticas motivacionales y recientemente fue asesor de la cinta “Cherry Palace”, alusivas a prisión.

Misma historia

Pero sí el documental movió a la sociedad contra la injusticia y a los políticos a decir que lo visto en pantalla era increíble, la verdad es que no ha pasado nada, dice Hernández.

Su pelea principal de que haya juicios orales en México no ha sido tomado en cuenta por autoridades.

Ya hasta se puso en comunicación con posibles candidatos a la presidencia de la República, como Josefina Vázquez Mota y Santiago Creel, cuestionándoles qué piensan hacer.

Pero hasta el momento, no ha habido respuesta alguna de ellos.

“Algo pasa, a lo mejor no logro transmitir lo que quiero”, señala un poco apesadumbrado Hernández.

“El público ve (en el documental) a un juez corrupto e inepto (Héctor Palomares), pero yo veo a un juez que cautivó a un testigo ocular que no debió existir, es una falla de la justicia mexicana no resuelto”, dice.

Y explica:

“En una encuesta he preguntado las características del caso que me cuentan (los que le mandan los correos electrónicos) y hemos encontrado que el 70 por ciento fueron acusados por un testigo ocular.

“Y esto es importante, porque un testigo así, es poco confiable y lamentablemente el gobierno de la Ciudad de México y el Federal no tienen medidas adecuadas para acabar con eso”, considera el abogado.

Opina que en México, el testigo ocular no es revisado a conciencia.

“Lo que debería hacerse es que, cuando alguien señale a una persona, lo haga sin haber descripción de por medio y tampoco alguna autoridad relacionada con el caso, pues puede manipularlo”, concluye Hernández.

El director ya piensa en una segunda película sobre tribunales, la cual apenas está visualizando.

 

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