>Tepic.- El día de ayer lunes 28 de noviembre, se instaló la Comisión Estatal para la Implementación del Nuevo Sistema de Justicia Penal, al mismo tiempo que se tomó protesta a los integrantes de dicho organismo.
Al mismo tiempo, se inauguró el Centro de Mediación y Convivencia Familiar, en una casona de calle Mina 262 poniente.
Todo el evento coordinado por el Poder Judicial.
La sede
El nuevo Centro de Mediación y Convivencia Familiar es una residencia particular que ya había servido como un Jardín de Niños.
Se ubica a la mitad de la calle Mina, entre las calles Mazatlán y León.
No parece adecuado tener ahí oficinas del Poder Judicial, pero han adaptado tres piezas que se ubican a la entrada del inmueble, improvisando las recámaras como oficinas.
En las afueras no hay casi lugares para estacionamiento de vehículos, pues es un barrio casi de puras casas, y cada una de ellas con una o dos cocheras.
La casona termina en donde acaba el pasillo, que da a un corazón de manzana, un enorme corralón cercado con malla ciclónica.
Uno piensa que este lugar se pudo haber utilizado preferiblemente para poner un restaurante tipo campestre, o para dejarlo como un local de fiestas.
Todo el patio es de pasto, a excepción de un rodete de cemento en el puro en medio, que quizá sirvió para colocar ahí a los músicos o una pista de baile.
Al fondo del enorme corral, hay un toronjo, un limonero y un guayabo.
Ayer hizo un ventarrón que amenazaba con tirar no solo las ramas de los árboles, sino volar las carpas geodésicas de seis por seis metros cuadrados, que le dieron sombra al evento.
Los que no cupimos en las casi trescientas cincuenta sillas, quedamos a la intemperie, bajo la amenaza de que nos cayera encima una toronja, pues ya están casi casi maduras.
De hecho, cayó una toronja, pero fue a dar al patio de un vecino.
El viento arreciaba; las rachas embombaban las carpas, casi desclavando las estacas y los mástiles. El aironazo zumbaba fuertemente y los invitados de honor, al frente del foro, como que sonreían tímidamente porque la gente de las primeras filas de las sillas, no controlaban el peinado.
Los del presidium
Al frente solo había cuatro sillas. Una para el invitado Felipe Borrego Estrada, hombre de barba y de lentes. Otro lugar para el gobernador Roberto Sandoval Castañeda, de traje gris oscuro, camisa azul cielo, y corbata color granada. Otra silla fue para Armando García Jiménez, de traje negro y corbata roja. Y el anfitrión, Pedro Antonio Enríquez Soto, de traje café claro, muy difícil de combinar, tan difícil, que casi no se usa formalmente.
Pero abajo, entre los asistentes, las modas de Milano y de Las Fábricas de Francia obligaban a uno a fijarse cuántos iban igualmente ataviados, pues eran bastante repetidos. Y no solo los trajes llamaron la atención de los asistentes, sino los tintes de cabello y bigote. Las cremas y los brillos en las calvas y en los cachetes. El olor penetrante de la tinta de los zapatos. Las corbatas floreadas, e incluso sicodélicas.
Hubo un invitado que llevaba un traje gris de paño terso y forro térmico, de los que se visten en los países de temperaturas a más de bajo cero. ¡Y todavía tenía por dentro una sudadera de cuello ruso!
En fin, la concurrencia en su mayoría abogados litigantes, y empleados del Tribunal Superior de Justicia, parecían muy serios escuchando a los oradores.
Los cuatro del presídium tomaron la palabra, teniendo para ello un estrado con la leyenda al frente: “Orgullo que nos Une”.
Muchas entrevistas
Al final del ritual, los reporteros de medios locales, regionales, nacionales y de internet, tuvieron actividad a pasto, entrevistando personalidades. Los que se llevaron la mañana fueron el mismo mandatario estatal, y el sub procurador Edgar Veytia.
Muchas, numerosas cámaras de video, demasiadas cámaras fotográficas, e infinidad de grabadoras en cada una de las tres bocinas.
Pero destacó una cámara que llevaba un compañero de la sección de sociales de un medio local, cuyo flash era como de chicle bomba. Una bombilla de unos 25 centímetros de diámetro acodada arriba del lente.
¿Qué pasaría si esa pantalla se calienta y estalla?
En fin todos pensamos que en este lugar puede fácilmente efectuarse una fiesta con banda sinaloense o mariachi sinfónico.
Es muy subjetivo el nombre de “Centro de Convivencia Familiar”, como que se esconde que pueden aquí celebrarse posadas, bodas o quinceañeras.
Busqué boletines de este evento en la página de internet del Tribunal Superior de Justicia de Nayarit, y me di cuenta que no hay actualizaciones desde el pasado 9 de noviembre.
Todo sea para bien
El gobernador Roberto Sandoval Castañeda improvisó su discurso y tomó la protesta a los integrantes de la Comisión del nuevo Sistema de Justicia Penal, para lo cual pasaron al frente funcionarios estatales, diputados locales, y líderes de organismos civiles de abogados.
Con ello terminó el acto, lleno de hojarasca que arrastró el ventarrón.
Sandoval concedió una entrevista a los reporteros, y luego caminó hacia la calle saludando por su nombre a cada uno de los que hicieron valla.
Afuera, al lado del recién inaugurado Centro de Convivencia, sale de una casa vecina, un hombre muy blanco, de camisa en rayas verticales multicolores, pantalón azul, cinto marrón, y muy de cabello entintado, el experimentado político Félix Torres Haro, vive por ahí, colmillón, supo que Roberto Sandoval andaba por ahí, y no faltó al saludo, ya cuando el gobernador, hubo abordado el vehículo oficial que lo transporta.
Muchos dijeron que la finca de donde salimos era de la propiedad del viejo transportista.





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