>• Fue operado y se le sustrajo la bala; podría ser dado de alta en los próximos días
Tepic.- Irving y un grupo de compañeros de la secundaria Espinoza Bávara, ubicada en la colonia El Rodeo, esperaban afuera de la escuela el arribo de un maestro, cuando se suscitó un enfrentamiento a balazos, ayer minutos antes de las cinco de la tarde.
Los adolescentes son parte del grupo de porras estudiantil Escorpions, y anteayer obtuvieron el segundo lugar en su categoría, durante un evento realizado en Ciudad de las Artes. Precisamente habían ido a la escuela para entrenar.
Durante la balacera, Irving fue alcanzado por una bala a la altura de la ingle de la pierna izquierda, pero afortunadamente no rompió una de las venas principales.
De apenas 13 años de edad, el caso de Irving volvió a provocar una indignación general en la sociedad, al tratarse de una víctima inocente en una guerra que parece no tener fin.
Recuperándose en una cama del Seguro Social, esta mañana se refirió al acontecimiento, recordando haber sentido un golpe en la pierna, instantes después de que escuchó dos disparos.
“Me tocó una bala perdida”, añadió, citando que sus amigos no lo dejaron solo sino que, al contrario, consiguieron un taxi y lo llevaron al hospital. Uno de los adolescentes tomó el celular de Irving y encontró el número de su mamá, a quien dio aviso de lo sucedido.
Unos minutos después, fue operado.
De acuerdo con personal médico, la bala no dañó la vena principal ni huesos, por lo que el menor podría ser dado de alta en los próximos días. Durante la operación, le fue sustraída la bala. Él quiere reincorporarse al baile y la gimnasia en la mencionada porra.
La mamá de Irving no se detiene en dar gracias a quienes han ayudado a su hijo: a Dios, a sus amigos que estuvieron con él, al taxista que lo trasladó al Seguro Social y al personal médico que lo ha atendido.
“Mi agradecimiento para todos, para los amigos de mi hijo que no lo dejaron. A los doctores del Seguro Social. Ojalá el taxista vaya a la escuela y deje sus datos para poder localizarlo, quizás otro se hubiera ido”.
De acuerdo con Irving, durante el trayecto al Seguro Social, el taxista le dio una franela para que se presionara en la herida y evitara la salida de sangre.
Irving ha asistido a clases de piano. Le gusta el futbol y le va al equipo América.
(La identidad y fotografía se publican con autorización de la familia)
Esta información es publicada con autorización de su autor.
Más información del periodista Óscar Verdín Camacho
puede consultarse en relatosnayarit1.blogdiario.com





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