>• Ahora, diversos aparatos emplean 50% menos luz que hace 10 años
Las primeras medidas relacionadas con la eficiencia energética, desde una perspectiva gubernamental, se iniciaron en el sexenio de Ernesto Zedillo pero el énfasis y la conceptualización mexicana se inició en 2001 cuando la entonces Comisión Nacional para el Ahorro de Energía (Conae) luego de convertirse en un organismo desconcentrado (1999) asumió la tarea de órgano técnico de consulta en materia de ahorro y uso eficiente de la energía.
La eficiencia energética va de la manos de dos procesos, uno, el regulatorio, en el que el gobierno lleva a cabo la emisión de las normas oficiales mexicanas para el consumo de energía y el segundo, que es el avance tecnológico en sí mismo y que permite diversificar la matriz energética, para alejar a los consumidores del uso de energía generada con hidrocarburos.
Eficiencia es que se haga más con menos, que se haga un planteamiento en el que cada kilowatt/hora o cada caloría se aprovechen al máximo.
Por lo pronto, desde los refrigeradores, lámparas, computadoras de uso diario hasta maquinaria de alta tecnología como pueden ser robots usan al menos la mitad de la energía que requerían hace tal vez 10 años.
Pero el elemento principal de todo este proyecto es el involucramiento, a querer o no, de la iniciativa privada que tuvo que desarrollar nuevos productos para entrar en los mercados considerados más valiosos.
Los avances institucionales son tan importantes que ya hay redes internacionales para llevar a cabo acciones concertadas comunes a favor de la Eficiencia Energética, de ese modo se creó la Red Latinoamericana y del Caribe de Eficiencia Energética (RED-LAC-EE), que entró en operación este año.
En 2010 se inició la puesta en marcha y hoy se tiene claro que parte de criterios de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) y que cuenta con el financiamiento de ICA pero además tendrá el apoyo del Fideicomiso para el Ahorro de Energía Eléctrica (FIDE) de México, y de Eletrobras (Brasil), como patrocinadores principales.
La RED LAC-EE es un ambiente público-privado en el que se incorporan leyes, reglamentos, información de programas, tecnologías y demás documentos de referencia, que posibiliten la integración permanente de gobiernos e instituciones privadas de los países latinoamericanos en cuestiones de eficiencia energética.
Esta iniciativa es fruto de la inquietud e interés de la International Copper Association Latinoamérica, y se soporta en las conclusiones generadas en declaraciones de las reuniones de ministros de la OLADE.
Hasta ahora los principales promotores y beneficiarios de la eficiencia energética son los países europeos que lo mismo buscan una iluminación eficiente y ecológica para el Museo de Louvre en París, Francia, que crear un proyecto como el Smart City en Valladolid-Palencia, en España.
Sustitución de bombillas en México
En México la medida más fuerte que se ha tomado en torno a la eficiencia energética es la relacionada con la salida y la desaparición paulatina de los bombillas incandescentes y la llegada de los focos ahorradores y luego la de las luminarias que emplean leds, material aún más resistente y rendidor.
A partir del 1 de enero de 2012 ya quedó prohibida la venta de lámparas incandescentes de 100 watts o más, en 2013 sucederá lo mismo con las de 75 y en 2014 cesará la venta de las de 40 watts. o superiores todo ello como parte del programa del gobierno federal llamado Luz Sustentable.
Dentro de este programa se espera intercambiar 22.9 millones de focos tradicionales por lámparas ahorradoras en la primera etapa.
El beneficio estimado es para más de cinco millones de familias, con un ahorro aproximado de mil 632 megavatios al año.
Esa decisión provocó que Philips Mexicana, por ejemplo, fuera la primera en decidir retirar desde el 10 de diciembre de 2011 los focos de 100 watts tradicionales y así cumplir con la NOM 028 por el recambio de la base instalada de iluminación, por alternativas más eficientes.
En teoría los focos ahorradores consumen hasta 75% menos electricidad, duran 10 veces más e iluminan igual y si la medida fue altamente promovida es porque la iluminación representa hasta 30% del total del consumo de energía eléctrica o 18%de la facturación al consumidor.
El empleo de esta tecnología contará con la certificación de la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (Conuee) y con el sello de eficiencia FIDE.
De esta manera, durante el programa piloto se obtendrá un ahorro estimado de casi 200 gigawatts-hora.
Y entre las ventajas, se encuentra que el tiempo de vida de un foco ahorrador puede ser de hasta 30 veces mayor que la de un convencional, su tamaño es más pequeño, tiene distintos diseños y emite luz cálida.
Las metas que se tienen es que en este año se realice la primera etapa del programa, en la que se sustituirán 22.9 millones de focos incandescentes de cualquier wattajes o potencia (100, 75, 60, 40, 30 y 25) por igual número de lámparas ahorradoras de 23 watts.
Cabe señalar, que los focos incandescentes que se presenten para realizar el canje, no deberán ser de tipo reflector, tipo vela o flama, compacto de hornos, refrigeradores y espejos, ni decorativos.





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