La mejor inversión, la educación de sus hijos

- Feb 1, 2012

>México.- Preocupado por las noticias que diariamente lee y escucha sobre la situación financiera internacional, Pablo Arguello de 35 años, piensa en el camino que aún le falta por recorrer para dar educación a sus dos hijas.

Paola y Alexa, de cero y tres años de edad respectivamente, demandarán en su momento educación de calidad. “En el año 2027, la mayor de mis hijas estaría entrando a la universidad y la otra en el 2030”, dijo.

Pero a diferencia de los profesionistas y estudiantes en general que ya pasaron por la universidad o la preparatoria, ahora las instituciones financieras como bancos o aseguradoras ofrecen alternativas para coadyuvar con el financiamiento de la educación de los jóvenes.

Los préstamos educativos son el mecanismo a través del cual, los estudiantes pueden acceder a un amplia gama de escuelas y universidades, sin importar la situación económica de su familia.

Estos tipos de créditos, por lo general, se ofrecen para educación superior como puede ser una licenciatura o un posgrado.

Por lo general, estos productos no se tienen que pagar al momento de estudiar, ya que el alumno o sus padres cubren los intereses durante el lapso que dura la carrera. Y al terminar los estudios, deben repagar el capital de su préstamo.

Por ejemplo, la aseguradora MetLife por ejemplo, desarrolló el seguro educativo.

Roberto González, director ejecutivo de negocio privado de MetLife México, explicó que este seguro permite a los beneficiarios obtener la suma asegurada aunque no se haya alcanzado el plazo.

A diferencia de un ahorro en cuenta bancaria, en donde al fallecimiento del titular se corre el riesgo de no haber reunido la cantidad suficiente para asegurar la educación del hijo.

“En caso de invalidez del titular, MetLife se compromete a seguir pagando la prima hasta que el menor cumpla la edad correspondiente, de acuerdo con el plan que se contrató”, aclaró González.

Para el caso de Pablo Arguello quien tiene una hija recién nacida, el ejecutivo de MetLife expuso que al asegurar a su bebé con una suma de 50 mil dólares y una protección por fallecimiento del padre por 30 mil dólares, tendría un costo aproximado de 163.01 dólares mensuales.

Por su parte, Antonio Pozzi Pardo, ex presidente de la de la Asociación Mexicana de Agentes de Seguros y Fianzas (Amasfac), dijo que las pólizas y financiamientos que se destinan a la educación de niños y jóvenes, deberían de ser deducibles de impuestos, ya que con ello se fomentarían más estos productos.

“Al protejer la educación de los estudiantes se garantiza el futuro del país y por ello deberían de ser deducibles de impuestos; sería además una manera de impulsar la contratación de este tipo de instrumentos”.

Reconoció que en México este tipo de productos no son muy demandados; “el mexicano no ahorra y menos para estas cuestiones ya que siempre decimos que estamos muy jóvenes y que nos falta mucho para morir o para que nuestros hijos lleguen a grandes”, afirmó.

Pozzi aclaró que para estos seguros existen “trajes a la medida”, es decir, que el cliente opte las características que más se adapten a sus necesidades. “Tenemos el seguro dotal, en el que se va juntando dinero para hacer un dote que a su vez genera intereses, aquí la prima se irá ajustando conforme a la inflación”.

Otro tipo es el seguro temporal, que es más barato y ahí no hay dote; en éste se fija la suma asegurada a una temporalidad determinada y cuando se llegue el plazo, simplemente le entregan el dinero y listo”, diferenció.

Las instituciones bancarias también empezaron a colocar préstamos para financiar la educación.

Diversas opciones

Banco Santander cuenta con un esquema de financiamiento para que estudios de licenciatura o posgrado. Con este programa que está diseñado para licenciatura y posgrado, se financía un mínimo de 50 mil pesos y hasta 280 mil pesos como máximo, con lo que se cubre 80% del costo total de los estudios.

Este préstamo tiene una tasa de interés del 9.90% y no aplica ninguna comisión por apertura.
El plazo de financiamiento es de hasta 10.5 años y el de disposición de hasta cinco años.

No se requiere bien inmueble como garantía y el estudiante solamente necesita un obligado solidario.

Este financiamiento para la educación superior cuenta con garantías de Nacional Financiera y permite que durante el periodo que dure la carrera, el estudiante pague intereses y un seguro.

Al finalizar la carrera, el alumno tendrá un tiempo de gracia de 6 meses y al terminar ese periodo, se abrirá otro plazo de hasta 5 años para el pago del resto del crédito donde ya se incluye el capital. Lo anterior, agregó la institución, permite que el costo de una licenciatura o un posgrado se pueda distribuir en un periodo de 10 años y medio.

Para acceder a este crédito se consideran de los 18 a los 26 años para licenciatura con un promedio mínimo de 7 y hasta los 50 años para diversos posgrados.

Gloria Chapa, directora de apoyo financiero y becas del Instituto Tecnológico de Monterrey, (ITESM) aclaró que los financiamientos educativos empezaron a ofrecerse hace varios años con el objetivo de garantizar o proteger la educación superior de los hijos.

“Cuando nacieron no había claridad de cómo se iban a comportar en el futuro, sin embargo, ahora se ha visto que sí están funcionando, ya que los que las personas que optaron por un crédito de este tipo, ya los están aplicando en la educación de sus hijos”, subrayó.

La especialista consideró que todavía falta mucha difusión de estos instrumentos y sus beneficios.

“Hay que dar a conocer que las personas pueden acercarse a cualquier universidad o intermediario e informarse de estas alternativas”, agregó la especialista.

Además, dijo, ello forma parte de la cultura financiera que se tiene que fomentar entre los mexicanos.
Insistió que es primordial garantizar los recursos que se destinarán a la educación de los hijos.

Otra de las instituciones que ofrece créditos educativos es Bancomer con su producto Creditón Educativo, con este financiamiento su puede cubrir hasta el 100 % del valor de los estudios, en cualquiera de las universidades afiliadas al programa.

Los esquemas que maneja Bancomer son el de pagos fijos que otorga un préstamo de hasta el 100% del valor de la carrera, con pagos fijos mensuales que brindarán certeza del monto a depositar durante toda la vigencia del crédito.

La segunda modalidad es la de pagos crecientes que ofrece un financiamiento de hasta el 90 % del valor de la carrera, en el cual se pagarán únicamente intereses durante el periodo de estudios, y una vez que concluyan, se comenzará a pagar capital más los intereses.

Por su parte, Enrique Arias, director de registro y análisis financiero e inversión de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), dijo que desde el punto de vista del presupuesto familiar estos créditos son muy convenientes, “desafortunadamente nadie esta exento de enfermedades o accidentes, de la muerte misma o de alguna incapacidad; en consecuencia, estos productos protegen a la persona para que se puedan cubrir los estudios de los niños y jovenes”, advirtió.

El funcionario de la dependencia reconoció que si bien son positivos, tienen algunas condicionantes.

Por ejemplo si el contratante tiene alguna enfermedad terminal al momento de contratar. También hay que cuidar mucho lo que dicen las letras chiquitas.

No obstante, recalcó que son más las ventajas que las desventajas, ya que con el tiempo, este tipo de financiamientos resultan ser muy económi cos ”, recomendó. Mencionó que en caso de seguros, en la medida que se contratan cuando el hijo es más pequeño, los pagos serán menores.

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