Acusan a magistrado Román González Momita de tráfico de influencias en asunto de 12 millones de dólares

- Feb 22, 2012

>• La grave acusación es publicada hoy en el periódico Reforma de la Ciudad de México

México.- Una empresa inmobiliaria que presuntamente fue estafada con más de 12 millones de dólares, denunció que el Magistrado Román Rafael González Momita, del Tribunal Superior de Justicia de Nayarit, presionó a un juez para que liberara a los supuestos defraudadores, publica hoy en su edición impresa el periódico Reforma

El influyente periódico de la Ciudad de México, dice que "Gerardo Nájera, apoderado legal del Consorcio Rofi, aseguró en entrevista que antes de ser magistrado, González Momita era el abogado del presunto defraudador Aníbal Alejandro Pedrero Loaiza, acusado de vender dos veces un terreno en la Riviera Nayarit donde actualmente se encuentra el Hotel Riu Imperial".

"Afirmó que cuando llegó una apelación sobre este caso al Tribunal, González no se excusó y fueron los denunciantes quienes le obligaron a rechazarlo, por haber defendido al inculpado y para evitar un conflicto de interés".

"El litigante se quejó de que el juez de la causa absolviera a Pedrero y a su presunto cómplice Marco Antonio Corzo Ross, en un recurso de desvanecimiento de datos, a pesar de que dos tribunales colegiados dictaron sentencias donde establecen que ambos deben ser procesados por fraude".

Nájera mencionó que el juez que los exoneró, le aseguró que el Magistrado, quien es presidente de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Nayarit, fue quien lo presionó para absolver a los acusados, se lee en otra parte del artículo.

"Así me lo dijo el juez, que un magistrado lo presionó, este magistrado era abogado de Aníbal Alejandro Pedrero y posteriormente lo hizo magistrado el Gobernador Ney González. El Gobernador Ney se aseguró de que no le tocaran las espaldas, dejando a varios de sus amigos de magistrados, inamovibles por 10 años", afirmó el apoderado.

"La denuncia contra el juez y el magistrado la presenté cuando estaba a punto del cambio de gobierno de Roberto Sandoval (quien relevó a Ney en septiembre), pero sé que el gobernador está muy molesto con todos los magistrados incomodísimos que le dejaron allí, porque ahora el negocio de la justicia se lo quedó Ney con sus amigos".

Su denuncia por tráfico de influencias y delitos contra la administración de la justicia, no registra ningún avance. La Procuraduría General de Justicia de Nayarit, dijo, todavía el mes pasado no había citado ni siquiera al juez, quien de acuerdo con el apoderado señaló al magistrado.

El representante de Consorcio Rofi también denunció que el agente del Ministerio Público que apeló la absolución de Pedrero y Corzo, fue reasignado a una oficina en la sierra, como castigo por impugnar la resolución.

"La cereza en el pastel es el actual abogado de Aníbal Pedrero, que fue socio en su tiempo de este magistrado. Resulta ser que el abogado es compadre del presidente del TSJN, que en tiempos del gobernador Ney era el secretario de justicia, es un tráfico de influencias a más no poder.

"Nayarit de verdad da vergüenza, nunca yo había estado en un lugar así, ver cómo se litiga en Nayarit da miedo".

 

Con información del periódico Reforma

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