>Reporte Especial.- Jesús Leopoldo Hernández Torres, el joven que estudiaba Psicología en el Instituto Matatipac y que murió a manos de tres presuntos asaltantes junto con su novia Aurora Segura, hace un año salvó la vida de Yarely Marín, otra víctima de la delincuencia.
Leopoldo donó sangre cuando su amiga estuvo en riesgo de morir a causa de la detonación de una granada, un caso colateral de la violencia que NAYARITENLINEA.MX presentó de manera puntual.
A más de un año de lo sucedido, Yarely le está muy agradecida a Leo y lamenta profundamente que haya perdido la vida al lado de su novia, dos jóvenes universitarios que no le hacían daño a nadie.
Yarely recuerda a Leo como un muchacho que siempre sonreía, optimista y apasionado del futbol. Ser aficionados del América los llevó a conocerse en una reunión y desde entonces mantuvieron una estrecha amistad.
Gracias a su generosidad, Yarely sobrevivió y superó aquél trago amargo donde perdió su ojo izquierdo, sin embargo a Leopoldo no hubo nadie quien pudiera salvarlo de morir.
Foto: Leo Hernández fue fotografiado en el momento de estar donando sangre para Yareli Marín, en marzo de 2011





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