La locura: el abandono familiar, el desprecio social

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- Mar 31, 2012

>Tepic.- En la ciudad muchos conocen a esta señora que oscila en unos 60 años. Siempre se le ve caminando sola, y sola en la locura. En ocasiones se queda dormida en las banquetas.

Una persona que la conoce de muchos años recuerda que fue en su juventud cuando empezó a presentar algo distinto en su forma de actuar, especialmente agresividad, la misma que ahora es constante. Les grita de todo, les echa agua, les avienta comida, excremento. El hablar en solitario y sus gritos alcanzan la calle este jueves cuando uno de sus vecinos indica a este reportero que, para él, la mujer no es una enferma mental, sino que lo aparenta.

Sin hijos, sin esposo, muertos los padres hace años, sólo una de sus hermanas –de mayor edad- hace esfuerzos por ayudarla. Es quien le lleva comida a esa casa, paterna, cuyo frente muestra abandono, las puertas sin pintar hace muchos años, con candados y sin vidrios. Al interior de la casa se asoma cualquiera y es como de espanto.

El apunte de los vecinos –el de no creer y menos entender el padecimiento- coincide puntualmente con lo que un día antes explicó el psiquiatra Lucio Gerardo González Tinoco, quien labora en el Centro de Salud Mental (CESAME).

ESAS VOCES

Y es que, si muchas veces no se entiende el padecimiento dentro de la familia, mucho menos puede esperarse en un entorno más amplio.

González Tinoco consideró que es determinante el que la familia entienda la enfermedad y se involucre, porque es algo que tiene que enfrentarse toda la vida.

“El paciente llega a presentar, dentro de su cuadro clínico, lo que son las alusiones auditivas muy imperantes, con una capacidad de ordenamiento muy fuerte en el interior psíquico. Por lo tanto al paciente no le queda más que obedecer, porque esas voces además de imperantes son amenazantes. La voz te puede decir: ‘si no golpeas a tu mamá se va derrumbar la casa y van a quedar todos aplastados’, y lo hace.

“No todos los pacientes con esquizofrenia tienen estas voces de comando, amenazantes, que ellos escuchan y que los obliga a que manifiesten su conducta agresiva”.

De acuerdo con el especialista, esas voces pueden ser místicas, de Dios, y van desde rezar un determinado tiempo porque si no se hace algo puede ocurrir a su familia, o bien voces del Diablo que  ordenan, por ejemplo, la colocación de cruces de tierra en toda la casa.

“Dependiendo del contenido de lo que ordena la voz es como va a manifestarse la conducta del paciente”, y en ello influyen diversos factores, apunta González Tinoco, como el cultural.  

Añade que muchas de las veces, los pacientes se enojan y pueden agredir a una persona porque no tienen un pensamiento y creen que aquella se los robó. “Él cree que se lo robó la última persona con la que platicó y la conducta se torna peligrosa; todos estos datos, a la hora de la exploración clínica se convierten en indicadores para estimar el grado de peligrosidad y poder hacer una prevención”.

El psiquiatra explicó que esta situación  generalmente no es entendida dentro de las familias, y mucho menos entre los vecinos. Se cree que no es cierto y pueden darse fuertes agresiones, llegando incluso al homicidio.

“La familia no comprende la sintomatología y tratamos de sensibilizarla de que entienda y acepte el comportamiento clínico de la enfermedad que tiene su paciente para que no sea criticado, humillado o castigado por algo que él no hace, de lo que no es culpable. Es la patología lo que está operando en el individuo”.

Hace unos años, González Tinoco atendió a una mujer que prendió fuego a unos santos en el interior de Catedral. La señora, con una enfermedad mental, había actuado atendiendo a una voz, después de que sus hijos fueron recogidos por el DIF. Es decir, escuchó voces que culparon a Dios de su situación y buscó venganza, quemando a los santos.

De acuerdo con el especialista, es más que importante mantener en tratamiento a estos pacientes, dado que de otra forma se tornan más violentos, especialmente si hay otros factores relacionados.

“Un abuso de sustancias con cualquiera de estas patologías, es una conducta de riesgo elevado, donde el paciente puede lesionar o se puede lesionar; entonces lo que debemos estar vigilando la familia, el médico, la sociedad, es medir la conducta de riesgo del paciente con trastorno mental, deprimido, bipolar, llámese trastorno de ansiedad, psicótico, esquizofrenia”. 

- ¿Cada vez hay más casos?.

- Si, en 2010, por agenda yo tenía citas en un mes y ahorita es cada tres meses. El volumen se ha incrementado en un 60 ó 70 por ciento.

El pasado viernes 23, en relatosnayarit se presentó el caso de Pati, una adolescente indígena declarada no responsable de la muerte de su pequeño hijo puesto que padece una enfermedad mental. Pero el agravio continúa, al no encontrársele un hospital psiquiátrico que la reciba, una porque es menor de edad, y otra por el prácticamente nulo apoyo de su familia.

Frente a la pregunta, obvia, sobre la necesidad de que Nayarit cuente con un hospital psiquiátrico, González Tinoco responde que el mismo es urgente. Considera que no se requiere un hospital de 300 camas, sino de uno que inicie y que paulatinamente vaya creciendo conforme a las necesidades.

Pero tiene que construirse.

EL 214-01-01 TODO EL AÑO

Por su parte, la directora del CESAME, Silvia García Alfaro indicó que en la institución –ubicada por avenida Insurgentes frente al Ingenio Menchaca- se cuenta con psicólogos, psiquiatras y de trabajo social.

Señaló que el número de teléfono 214-01-01 funciona todo el año, las 24 horas, para atender situaciones críticas, urgentes, ya sea por pacientes que enfrentan momentos depresivos, de ansiedad, o bien por familiares de aquellos, que serán orientados por un psicólogo sobre cómo proceder. También el número de emergencias 066 puede canalizar los llamados.

Aunque concentra principalmente a pacientes de Tepic, en el CESAME también son consultados enfermos que son remitidos de otros municipios.

Al igual que el psiquiatra González Tinoco, Silvia García señaló que es fundamental la participación familiar para apoyar a los pacientes. Ejemplificó que ha habido ocasiones en que han canalizado algún paciente a un hospital psiquiátrico de Jalisco, pero son regresados si no cuentan con el respaldo de la familia. Y muchas veces encontrar a los parientes del enfermo no es sencillo. Hay quienes de plano se pierden.

El año pasado, dos mil 154 hombres acudieron a consulta psiquiátrica en el Centro de Salud Mental; el rango de edad con más consultas fue entre los 25 y los 44 años, con 753 casos.

Por su parte, acudieron dos mil 546 mujeres a psiquiatría, de las cuales mil 76 tenían entre 25 y 44 años.

En total, durante 2011 fueron ofrecidas 13 mil 575 consultas de psiquiatría y psicología en ambos sexos.

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(Esta nota es publicada con autorización de su autor. Más información de
Óscar Verdín Camacho puede consultarse en http://relatosnayarit1.blogdiario.com)

Foto de ilustración.  © Can Stock Photo Inc. / creatista. Todos los derechos reservados.

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