>Washington.- En medio de una tormenta que arrecia, la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, aseguró este miércoles que la conducta de una docena de agentes del Servicio Secreto involucrados en un escándalo de alcohol y prostitutas es “inexcusable”, pero aislada.
Prometió que “no dejará piedra sin mover” en la investigación, que se ha saldado con nueve despidos, a fin de corregir y evitar cualquier amenaza al presidente de EU y a la seguridad nacional.
Al responder por primera vez a preguntas sobre un incidente que ha arrojado a una de las instituciones más respetadas en brazos del peor escándalo en su historia, Napolitano aseguró que la seguridad del presidente Obama nunca se vio comprometida y enfatizó que las investigaciones en curso intentan descubrir si se trata de un problema de carácter sistémico.
La máxima responsable del Departamento de Seguridad Nacional se sometió a un meticuloso interrogatorio ante el Comité de Justicia del Senado, en el que desveló que, tras ser informada por el director del Servicio Secreto, Mark Sullivan, se procedió a realizar una investigación inmediata para esclarecer responsabilidades y descubrir si, acaso, sólo se trata de un caso aislado.
“Nuestra prioridad era saber si en algún momento la seguridad del presidente estuvo en riesgo y, además, saber qué tipo de protocolos fallaron y si este era un incidente aislado”, añadió Napolitano al confirmar que la revisión del récord de más de 3 mil agentes se extiende a más de dos años.
“Lo que el director Sullivan está haciendo es revisar los programas de entrenamiento y entrevistando a varios agentes para descartar un problema de carácter sistémico que, en lo personal, dudo que sea así”, dijo.
“En los últimos dos años y medio los agentes del Servicio Secreto han sido requeridos para ofrecer protección en un total de 900 viajes al extranjero y 13 mil viajes dentro del país. Y durante todo ese tiempo no existe ningún tipo de evidencia que haga pensar sobre un problema de carácter sistemático”, insistió la funcionaria, al reconocer que al interior de la institución “hay un ánimo de frustración” por los errores de una minoría.
La estrategia de presentar el escándalo de un grupo de agentes “deshonestos”, como las manzanas podridas del canasto se ha convertido en la línea de defensa de la Secretaria de Seguridad.
“Hombres y mujeres que laboran en el Servicio Secreto se sienten profundamente decepcionados porque su reputación ha sido pisoteada por unos pocos”, dijo Napolitano en nombre de aquellos agentes.
La decisión de dar un paso al frente y ofrecer por primera vez explicaciones se produce en el marco de una intensa campaña orquestada por el Partido Republicano, a fin de exigir la apertura de comisiones de investigación similares a las que han sido creadas para tratar atacar a la administración de Barack Obama y tildarla de incompetente.





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