>Trás haber realizado anoche un magno concierto en el Estadio Azteca, hoy alrededor de unos 30 jóvenes hacían fila en la esquina de 20 de Noviembre y la Plaza de la Constitución para ser los primeros en ingresar al concierto de Paul McCartney que brindará mañana jueves en la plancha del Zócalo capitalino.
Ciudad de México.- Dejaron atrás sus obligaciones, no fueron a la escuela, tampoco al trabajo todo para alcanzar el lugar más cercano al escenario y estar a tan sólo unos metros del cantante británico.
"No fui a la escuela, dejé todo por venir por estar cercar de él (Paul McCartney). No me importan los empujones, ni que llueva ni nada, estoy dispuesta a hacer lo que sea por verlo aunque sea un momento", expresó Sofía.
Como ella, otros jóvenes llegaron desde muy temprano al Zócalo, a pesar de que las autoridades locales informaron que no se permitirá que nadie permanezca en la plancha hasta las 08:00 horas de mañana jueves 10 de mayo.
En tanto, una decena de traileres ha desplegado un ejército de hombres quienes instalan el escenario de 49 metros de largo y 18 de ancho, así como las pantallas que transmitirán el evento.
¡Conciertazo en el Azteca!
Let’s go, “Mexico City”, fue el grito de batalla con que Paul McCartney abrió su única presentación en el Estadio Azteca.
La llovizna que cayó minutos antes del concierto, que arrancó con Magical Mistery Tour, no enfrió para nada a los asistentes.
El mismo sir se encargó de dar ese mensaje cuando se llevó el dedo a su boca y simulando probar la temperatura, como cuando se toca una plancha, hizo el ademán de que se había quemado por lo caliente que estaba el lugar.
“Buenas noches, chilangos”, dijo en español.
“Estamos muy contentos de volver, trataré de hablar un poco de español esta noche y un poquito de inglés”.
Desde casi dos horas antes de iniciar el concierto, el público (70 mil, según cifras oficiales), lanzó un alarido al proyectarse en las tres pantallas principales la imagen del cantautor.
Ya en vivo se deshicieron cuando el ex Beatle se quitó el saco azul que portaba, y ya en camisa se la arremangó causando uno que otro silbido de amor y admiración.
“Es una maravillosa vista del Azteca, voy a tomarme un minuto para verlo desde aquí”, refirió.
Y se echó a la bolsa a todos sus fans, cuando anunció que tocaría, con la misma guitarra con la que la grabó en los años 60.
Ya no se diga cuando se sentó al piano para interpretar “The long and winding road”.
Paul parece el mismo de hace 50 años, brinca en el escenario, aplaude mientras baja un escalón, simula que hace boxeo e involuntariamente recuerda a un ex político mexicano al saludar a muchachos y muchachas, niños y niñas y chicos y chicas.
También llamaba rolas a sus creaciones “The night before” y “Hope of the deliverance”, esta última coreografiada junto con sus músicos, con quienes se cruzó en círculos ante la algarabía de los asistentes.
“Son a toda madre”, dijo el oriundo de Liverpool en español al escuchar la respuesta de sus seguidores, luego de interpretar “And I love her”.
A ello le siguió “Oeee, sir Paul”, que él continuó acompañando con su guitarra.
John Lennon, con quien conformó uno de los grupos más dominantes en la historia musical, estuvo presente con “Here today”, canción escrita por Paul, en una conversación imaginaria y que lamentablemente, dijo, nunca se llevó a cabo.
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