Campañas políticas sacan raja del futbol

- Mayo 13, 2012

>Monterrey.- Enredados en todos lados con las campañas políticas, el futbol se convierte en el principal foro político para quienes quieren sacar alguna ventaja en las próximas elecciones.

Así, camino al estadio Tecnológico, algunas camionetas lucen grandes calcomanías de los candidatos locales y al tapiz electoral se agregan unidades móviles con desplegados y un sinnúmero de trabajadores eventuales con banderolas, quienes invaden las calles aledañas al inmueble, de cara al juego de vuelta de semifinales entre Rayados y Águilas.

En esa labor los regios y los aficionados azulcremas se topan con las gigantescas imágenes de los candidatos, como Betty Garza o Mirna Saldívar, aspirante a senadora por Nueva Alianza. Margarita Arellanes aparece más resaltada, como alcaldesa del PAN y junto a ella el diputado Luis David.

Ellos copan las calles, incluidos payasos con los colores de los partidos políticos y otros más con zancos, para resaltar más la bandera que promueven.

Es el otro partido, el de la propaganda política que se disputan camino al estadio todos los candidatos de todos los colores.

Y en esa batalla los aficionados se abren camino para llegar al encuentro con el espectáculo del futbol, hasta descubrir en uno de los accesos a las porras y barras del América, lideradas por Gustavo León, quien desesperado se queja de la demora para darles acceso, con todo y que sus 300 compañeros con sus boletos previamente cubiertos, llegaron desde las tres de la tarde al escenario.

Dispersos, los fanáticos amarillos anhelan ingresar al inmueble, mientras a León le preocupa el arribo de la porra local Adicción, dada la demora de las autoridades del estadio.

Pero aquí no pasa nada, la calma impera de la mano de la confianza que hay que ver ganar al Monterrey y nada más.

El grupo Fiebre Loca ameniza de frente a la tribuna, con múltiples melodías, mientras edecanes vestidas de vaqueritas bailan al son de las canciones. Otras más, con playeras de La Pandilla, ensayan sus movimientos y el desfile de belleza y aroma a rosas impregna la calurosa noche regia. Había necesidad de una refrescadita y vaya de qué forma se nos concede el capricho.

Cual maldición, exactamente previo al inicio del encuentro, se cae el cielo, lo cual no es ninguna exageración ni nada por el estilo.

La tormenta sorprende a todo mundo, pero más a los 22 protagonistas, aunque son los Rayados los que más empujan y en esa tarea sacan taja, a balón parado, vía el temperamental José María Basanta.

Dado el tempranero arponazo, el encuentro se le complica a los visitantes, cual película gacha, porque la cancha del Tec se transforma en alberca y no es posible la circulación del balón.

De pronto hasta se especula que podría suspenderse el partido por la inundación en el terreno de juego.

El complicado panorama impacta más en los 11 desconcertados americanistas, porque la ejemplar afición conserva sus lugares. Empapados todos, porque ni la espectacular tormenta es capaz de aguar la fiesta norteña, aderezada por el calor, la lluvia y las curvas que inundan la tribuna, feliz porque Rayados ya está en la gran final.

 

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