>México.- Al atardecer, la Plaza de las Tres Culturas se llenó de claveles y se inundó con miles de jóvenes. Esperaron durante horas. Cuando el sol caía llegó un hombre casi con tres décadas más de experiencia que ellos y le exigieron no fallar, hacer el cambio. Aquel hombre asintió.
Ahí, donde está el monumento con los nombres de los jóvenes que hace 44 años fueron asesinados cuando demandaban respeto, Andrés Manuel López Obrador se paró ante bachilleres y universitarios y soltó: “Aquí se trata de hablar con franqueza y con el corazón”.
Para ese momento, una nueva generación de mexicanos tomó Tlatelolco, se movía como una ola de un lado a otro y los edificios Chihuahua, 15 de Septiembre, 2 de Abril, Querétaro y Guanajuato hicieron que sus palabras, su música, su demanda de cambio, retumbara lejos.
La jornada en Tlatelolco comenzó temprano. Llegaron decenas de jóvenes con claveles rojos y blancos en los brazos. Conforme los simpatizantes del candidato presidencial de la izquierda poblaban el sitio, a cada uno le entregaban una flor. Una hora antes de la llegada del abanderado, el lugar se llenó.
Se mezclaron con los mayores. Los estudiantes del 68 —Jesús Martín del Campo, Salvador Martínez Della Rocca, Emilio Resa, Salvador Ruiz y Jorge Pérez Vega— con el peso de los años encima llegaron primero. Luego Claudia Sheinbaum, Ana Guevara, Mario Delgado y Martí Batres... expectantes, Elena Poniatowska y Paco Ignacio Taibo II... todos en silencio... este lunes, los jóvenes fueron los únicos con voz.
Y la voz de los estudiantes era fuerte en sus mantas: “All you need in love”. “No basta gritar, defiende una casilla”. “Nosotros tuvimos que tomar las urnas, tú sólo tienes que votar”. “Yo AMLO mi pueblo”. “No somos el futuro, somos el presente”. “70 años durmiendo, 12 soñando, pero yo ya desperté”.
Y la voz de los estudiantes era fuerte en sus cánticos y porras. Unos gritaban “goyas” y otros respondían con “huelums”. Los michoacanos y los de Chapingo cantaban juntos a Soda Stereo, Molotov, Panteón Rococo. Todos brincaban mientras gritaban. Sacudieron el piso cuando gritaron “el que no brinque es Peña”.
Pero su voz fue más fuerte cuando tomaron el micrófono ante el candidato. El de la Ibero dijo que los jóvenes informados harán el cambio. La de la UNAM añadió que son los herederos del 68. El de la UAM dijo que el lugar de los jóvenes son las aulas y no los ataudes. El del IPN exigió autonomía. El de la UACM un cambio verdadero y el representante de los 262 institutos tecnológicos, respeto.
Un helicóptero sobrevolaba en círculos. López Obrador habló de no traicionarlos, de darle su corazón, recordó a Salvador Allende y aquella frase de que ser joven y no ser revolucionario era una contradicción, que su lucha es en paz.





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