>• Les dijeron que sólo estarían 20 días en la cárcel, pero ya pasaron tres años, no han sido sentenciados y uno ya falleció…
Tepic.- A principios de febrero pasado, Agustín García Varela fue trasladado de la penal de Tepic al hospital del ISSSTE. Con un padecimiento que afectaba sus riñones, jamás regresó a la prisión estatal puesto que falleció el día 23 de ese mes.
De 36 años de edad, García Varela era un policía estatal, uno de los seis efectivos contra quienes hace tres años se inició un proceso federal por un asunto que continúa latente y por el que optaron guardar silencio, respecto a quién habría ordenado liberar a un presunto narcotraficante al que le fueron asegurados 909 kilos de mariguana en el municipio de Jala, en noviembre del 2008.
“Les dijeron que nada más iban a estar 20 días en la cárcel, que los iban a sacar y hasta les pusieron un abogado”, confía a este reportero un familiar del ahora occiso.
A Agustín García se le diagnosticó insuficiencia renal un medio año después de su ingreso a la prisión. Se le adaptó un cuarto en el área de enfermería de la penal, sólo para él, e inició la aplicación de diálisis a través del ISSSTE, aunque en el 2011 fue cambiado por hemodiálisis, de tal forma que tres días por semana era llevado al hospital para cumplir con el respectivo tratamiento.
“Estaba varias horas pegado a una máquina y se lo volvían a llevar; un doctor explicó que lo pondrían en lista de espera por si había una donación de riñón”, pero jamás llegó.
Entre mayo del 2009 en que fueron aprehendidos, y septiembre del 2011 en que concluyó el gobierno anterior, los seis policías estatales recibieron su pago de manera íntegra, aguinaldo incluido, pero el mismo finalizó en la segunda quincena de octubre pasado, ya con la actual administración, según confirma el familiar de García Varela.
Se les dijo que quedaban suspendidos mientras continuaba el juicio, aunque de alguna forma se les permitió continuar con derecho al ISSSTE, o al menos así sucedió en su caso.
García Varela fue cabo del Ejército Mexicano antes de ingresar a la policía estatal. En los meses previos a su muerte se presentaron solicitudes para que se le permitiera la reclusión domiciliaria, apelando precisamente a su grave estado de salud, pero la petición no tuvo éxito.
Durante las horas en que el cadáver fue velado en un domicilio en Tepic, sólo un policía en activo acudió, amigo precisamente de Agustín, a quien le sobreviven su esposa y un pequeño hijo de nueve años, los que –se indicó- no han recibido indemnización alguna.
Y SIN SENTENCIA
Lo que en noviembre del 2008 sería un operativo exitoso que llevó a un cargamento de mariguana, representó, irónicamente, la prisión para seis policías estatales: Francisco de la Rosa Martínez, Armando Jaime Castañeda, Álvaro Huerta Chávez, Víctor Mallorquín de los Ríos, Raymundo Fabián Mercado Bueno y el ya fallecido Agustín García Varela.
Aunque el año pasado el Juzgado Segundo de Distrito de Procesos Penales Federales los condenó a 15 años de prisión por delito contra la salud, la sentencia fue anulada por el Segundo Tribunal Unitario con oficinas en Tepic porque durante el juicio faltó la realización de unos careos.
La aprehensión de los policías estatales por parte de agentes de la Procuraduría General de la República (PGR) fue concretada en mayo del 2009. En realidad, indica el familiar de García Varela, a los seis los concentraron en Tepic, trayéndolos de donde estaban asignados y fueron entregados al personal de la PGR.
Se procedió contra ellos porque firmaron la puesta a disposición, ante un agente del Ministerio Público Federal, de cinco individuos detenidos durante el aseguramiento de los 909 kilos de mariguana.
Esos cinco sujetos fueron los que al ser presentados ante un juez federal, declararon que el dueño de la droga también había sido detenido pero después dejado en libertad.
Por ello, el Juzgado de Distrito pidió a la PGR que iniciara una investigación, sin embargo sólo fueron consignados los policías estatales, no quienes habrían ordenado la liberación.
Según los datos recogidos, en el expediente 216/2009 no existe aceptación de los policías de que haya habido un sexto detenido, sin embargo es un secreto a voces.
Fue explicado que el careo faltante en el juicio debe efectuarse entre los cinco sujetos que tenían la droga y dos policías federales que los entrevistaron cuando fueron puestos a disposición. Y es que tampoco con ellos hablaron de un sexto individuo, el jefe, sino hasta que declararon ante el juez.
“En los últimos meses ellos se sintieron abandonados, sobre todo cuando les dejaron de pagar, porque todos tienen familia”.
Otro dato que presenta más dramático el asunto es que tres de los policías presos ni siquiera habrían participado en el operativo, sino que formaban parte de la Unidad para el Combate al Narcomenudeo de la Policía Estatal, a la que se le pretendía dar realce y por ese motivo firmaron la puesta a disposición.
Sepultado en el panteón Jardines de la Cruz, Agustín García Varela “murió consciente. Estuvo internado 20 días en el ISSSTE y ya no regresó a la penal, varias arterias se le habían tapado y sufrió un paro”, resume el familiar consultado.
Y antes de despedir a este reportero, recuerda: “les dijeron que en 20 días los iban a sacar de la cárcel, pero ya pasaron tres años y Agustín ya se murió”…
(Este reportaje es publicado con autorización de su autor. Más información de
Óscar Verdín Camacho puede consultarse en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com)
Foto: Archivo de nayaritenlinea.mx





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