La niña de la foto en el OXXO: una historia cruda

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- Jul 28, 2012

>• Nieta de un hombre que padeció alcoholismo y de una mujer, enferma mental, la menor ahora enfrenta un ambiente más que difícil

Tepic.- En el albergue Hezed que ella fundó, la señora María del Carmen Alicia Ornelas Arrollo suele recibir y atender a alcohólicos, a drogadictos, a amputados, a diabéticos, a enfermos de SIDA, a enfermos mentales, a huérfanos, a ancianos abandonados, a los que no tienen a nadie, a los que olvidaron su nombre…

En este momento, en el albergue de la calle Proyecto número 23 junto al río Mololoa –del otro lado de la Preparatoria 13- hay más de 30 personas que conviven, apiladas. Una muchacha por arriba de los 20 años, enferma mental, lava la ropa y con frecuencia abraza a María del Carmen, a quien llama mamá. Hace años llegó para quedarse.

Un anciano acostado en un sillón se espanta las moscas como puede. Un día antes se golpeó la frente y ya fue curado.  Necesita ayuda para ponerse de pie, se hizo del baño en el pañal y espera el momento de ser aseado.

Otro hombre observa a unos metros, acomodado en una silla de ruedas. Diabético, sin una de las piernas, no pronuncia una palabra. Es como si viera a la nada.

“En los 18 años que tengo aquí, han muerto más de 20 enfermos de SIDA”, cuenta Ornelas Arrollo.

El abandono es tal para muchos enfermos que lo describe con un ejemplo: el martes 24 por la noche, un grupo de policías le llevó a una enferma mental. “La conozco, ella tiene tiempo aquí, pero venía muy agresiva y me dio miedo que fuera a golpear a alguien. No la recibí y en esos casos la policía lleva a los enfermos a algún pueblo. Allá los dejan, los tiran porque no hay a donde llevarlos. Esa es la triste realidad”.

LA NIÑA DE LA FOTO

Hace años, en ese albergue vivieron los señores Jesús y Conchita, ambos ya fallecidos. A Conchita ahí la velaron, aunque fue sepultada en el municipio de Jala. Él era alcohólico y ella padecía una enfermedad mental. Ellos fueron los padres de Brenda, la mamá de la niña cuya fotografía, buscando comida en un bote de basura de un OXXO, fue presentada en relatosnayarit el martes 24.

Siendo niñas, Brenda y una de sus hermanas vivieron en el albergue.

María del Carmen las conoce. Considera que Brenda y su hermana están padeciendo lo que vivieron en su niñez: el alcohol y las drogas presentes, ambiente en el cual ahora conviven sus respectivas familias.

La niña de seis años no va a la escuela, indica su tía, quien coincidentemente fue localizada el miércoles 25 en el citado albergue. Sólo había ido de visita.

El papá de la niña de la foto no vive con ella; su padrastro es uno de los jóvenes que lanza fuego con la boca en los cruceros de Tepic. La señora María del Carmen no tiene duda de la crudeza con que están creciendo esos niños.

SE NECESITAN BRAZOS

“En 1970 empecé juntando borrachitos”, recuerda Ornelas Arroyo, quien en todo momento da gracias a Dios para que el albergue continúe. Dice que hace un tiempo, enferma de diabetes, intentó terminar con todo eso, pero curiosamente llegaron más gentes buscándola, necesitándola.

La señora indica que hay empresas que la apoyan con pollo, chorizo, arroz, carne, frijol, tostadas, aceite, pañales, gas, entre otros productos, pero lo que más necesita es gente que esté dispuesta a ayudar. “Lo que más se necesitan son brazos voluntarios. ¿Quién viene a bañar a estos enfermos, a cortarles las uñas, el pelo?. Nadie. Hay quienes traen a su familiar pero nomás los dejan aquí y se van, los abandonan”…

Sin un apoyo económico fijo por parte de las autoridades, la señora María del Carmen agrega que en el 2010 el Gobierno del Estado pagó los 24 mil pesos de la renta anual, sin embargo en el 2011 y 2012 no se ha cubierto el adeudo.

Agrega que otra casa, destinada a mujeres en similar situación, en la colonia Mololoa, ya le fue requerida porque no ha pagado la renta.

Comenta que una manera para ayudarse es con la venta de ropa en los tianguis que con frecuencia se instalan en esa zona. Los jueves el tianguis es junto al río, frente al albergue.

Por ello solicita a la sociedad civil que la apoyen con artículos que no sean usados en los domicilios pero que estén en buen estado.

“Aquí necesitamos cloro, jabón, ropa, se lava mucho y si alguien tiene una lavadora, algún refrigerador que no le sirva, aquí nos ayudaría mucho. Ahorita también necesitamos camas”.

María del Carmen puede ser localizada en el número de teléfono 2168470, por si alguien tiene algún artículo que donar.

La señora despide a este reportero en la entrada del albergue. “Allá está el abuelo”, indica, señalando a un hombre acomodado en el suelo bajo un árbol, junto al río.

El anciano espera el momento para llegar a comer.

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(Este reportaje se publica con autorización de su autor.
Óscar Verdín Camacho publica sus notas en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com)

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