>México.- A 47 años de haber sido destruida la ciudad japonesa de Hiroshima, a causa de la bomba atómica, los hechos se verán en cine a través del filme Little boy.
La diferencia es que será la visión de un pequeño niño el que la muestra en esta película producida por Eduardo Verástegui.
El diseño de producción corrió a cargo del mexicano Bernardo Trujillo (Kilómetro 31 y Días de gracia).
“La explosión la ve el niño de una forma simplista, alucinante y potente. Ve a Hiroshima destruida y limpia, muy ordenada, eso sí con muertos, con calcinados, es una secuencia muy fuerte”, explica.
Little Boy, dirigida por Alejandro Monterde, gira en torno a un niño (Jakob Salvati) al que todos subestiman debido a su baja estatura, cuestión que se agudiza cuando su padre es reclutado, quedándose sólo en la vida.
El rodaje se realizó en los Estudios Rosarito, en Baja California Norte, en donde también se filmó la taquillera Titanic, de James Cameron.
Junto a la costa, recuerda el entrevistado, se construyó un pueblo de los cuarentas.
“Finalmente es de un niño de ocho y ahí creamos sus pesadillas, cómo se imagina que pasan las cosas en Hiroshima”, cuenta Trujillo.
El caso de la bomba atómica tiene que ver porque el papá del niño va a la Segunda Guerra Mundial.
En Little boy también participan los actores Kevin James (El guardián del zoológico); Emily Watson (Hilarry & Jackie); Cary Hiroyuki (Memorias de una geisha) y Ben Chaplin (La delgada línea roja).
También están Michel Rappaport (El sexto día) y Sean Austin (El señor de los anillos).
Su trayectoria
Trujillo es arquitecto y ha trabajado en importantes producciones mexicanas e internacionales.
Su primera película en el diseño de producción fue Conejo en la luna, tras la cual realizó la taquillera Kilómetro 31, donde dio vida a los lugares lúgubres de esta historia de terror;.
Antes había sido responsable de arte en Frida, con Salma Hayek y en la producción gringa And starring Pancho Villa as himself, protagonizada por el actor español Antonio Banderas, filmada en Guanajuato.
Recientemente su trabajo de diseño se vio en Atrapen al gringo, con Mel Gibson, filmada en Veracruz, en la que creo una cárcel en cuyo interior había un pueblo.
Y pronto se verá en cine Mao’s last dancer, que cuenta la historia real de Li Cunxin, un bailarín chino que en la década de los 80’s se fue de intercambio cultural a Estados Unidos y jamás regresó a su país nata.
“Sé que la construcción de Atrapen al gringo se quedó montada en Veracruz y que la de Little boy se quedó la gran mayoría sin destruir, es un pueblo que puede ser utilizado por futuras producciones de acuerdo a sus espacios, colores y otras cosas que necesiten”, indicó Trujillo.
El diseñador se encuentra contemplado para hacerse cargo de esa tarea en la secuela de Kilómetro 31, contemplada para 2013.





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