>México.- Quince entierros con osamentas humanas completas, cuya antigüedad, de manera preliminar, se estima en más de 850 años, fueron descubiertos en la Zona Arqueológica de Tancama, a 12 kilómetros de Jalpan de Serra, Querétaro.
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informó en un comunicado que el descubrimiento se registró durante los trabajos de consolidación del Edificio 17.
En el sitio, de filiación huasteca, los restos estaban distribuidos frente a la escalinata, alrededor de la edificación, la mayor de la llamada Plaza de la Promesa, en la que se hicieron labores arqueológicas entre mayo y julio pasados, para su estudio y restauración.
Hasta ahora sólo se ha determinado que el denominado Entierro 45, corresponde a la osamenta de una mujer que al morir debió tener entre 40 y 50 años.
Jorge Alberto Quiróz Moreno, responsable del Proyecto Arqueológico Valles de la Sierra Gorda, explicó que es posible que los cuerpos hayan sido depositados alrededor de 1150 d.C., cuando Tancama tenía al menos dos siglos de haber sido desocupada.
“En el caso de los entierros registrados recientemente en el Edificio 17, tal vez concuerden con una ‘resignificación’ de los edificios, es decir, gente que ya vivía en otros lugares, regresaba a esta ciudad para depositar a sus muertos en algunas de sus estructuras (necrópolis). Esta hipótesis deberá corroborarse mediante estudios”.
- Auge huasteco
La doctora Cristina García Pura anotó que el hallazgo de estos restos óseos se suma al de 64 cráneos de individuos menores de 18 años, que fueron descubiertos en 2001 en la misma edificación.
Dado que se hallaron asociados con piezas de cerámica tipo Zaquil negro, los cráneos corresponden al momento de auge de este sitio huasteco, entre 500 y 700 d.C.
“Cuando se haga el estudio de marcas de corte, podremos saber si fueron víctimas de un sacrificio o si se trata de cráneos que se utilizaron como entierros secundarios (es decir, que fueron exhumados de otro lugar)”.
El estudio de los materiales óseos y cerámicos permitirá comprender la función que cumplía el Edificio 17, que se ubica en la cabecera de la Plaza de la Promesa, la última en ser explorada y consolidada de las tres que tiene Tancama. La edificación que tiene adosada una estructura rectangular, mide 7.5 m de altura, y 26 x 15 m de base, aunque es difícil de calcularla pues su planta es oval.
El asentamiento prehispánico de Tancama se desarrolló entre 250 y 800 d.C., aunque su apogeo se dio entre 500 y 750 d.C.
Para la maestra Alma Rosa Espinosa Ruiz lo interesante “es que los materiales cerámicos de los periodos tempranos de ocupación para los Valles de la Sierra Gorda y de Tancama, alrededor de 250 d.C., son los mismos que se encuentran en las últimas fases de ocupación de la Cuenca baja del río Pánuco, en Veracruz”.
Los esqueletos fueron trasladados al Departamento de Colecciones Arqueológicas Comparativas del INAH, en la Ciudad de México para su análisis.





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