>• “¡Yo no robé a nadie, yo no tomo, no fumo, de mi casa a mi trabajo y mire lo que me está pasando. Lo que hice fue por necesidad!. Es injusto que esté aquí porque mi delito es trabajar para sacar adelante a mis hijos”…
Tepic.- Con un sueldo de 800 pesos por semana, Gloria Hernández Heredia recuerda que el viernes 10 de agosto no supo qué decir cuando escuchó que tenía derecho a una fianza para recuperar la libertad…aunque la misma era de poco más de 300 mil pesos.
“Empecé a llorar de desesperación y no pude ni hablar. Pensé que de dónde iba a sacar ese dinero, si vivimos al día”…
Con dos hijos adolescentes que estudian la secundaria y separada de su ex pareja –quien, afirma, la está apoyando-, Gloria Hernández cuenta que todos los días ha llamado por teléfono a su mamá, quien padece una parálisis, para tranquilizarla. “Trato de darle ánimo, le digo que esto pronto se va arreglar y que yo voy a salir”.
“POR SACAR ADELANTE A MIS HIJOS”
Con los 800 pesos semanales por trabajar de lunes a sábado de nueve de la mañana a ocho de la noche, en un negocio de venta de ropa por la calle Hidalgo, Gloria Hernández Heredia explica que, por necesidad, se vio involucrada en la venta de discos y películas.
“No pensé en hacer daño a nadie. Fue por necesidad, para sacar adelante a mis hijos en la escuela y para ayudar a mi mamá”.
Sin embargo, jamás se imaginó que sería vinculada a un delito federal en materia de derechos de autor. En abril pasado, elementos de la Procuraduría General de la República (PGR) irrumpieron en el negocio con una orden de cateo –según se ha informado-, aseguraron los discos y películas que guardaba y fue llevada a declarar.
“Me dijeron que no me preocupara, que no pasaba nada, que era rutina. Declaré y me dejaron ir. Me dijeron que si había algo más me citarían. Así pasó todo”.
Gloria siguió trabajando en la tienda de ropa, pasando largas horas de pie, en la banqueta, animando a la gente para que entrara a comprar.
“La tienda está en ruinas, muy mal. Recuerdo que un día nada más vendimos una prenda de 28 pesos. He visto a mucha gente que vende en las calles y que son corridos por los fiscales. No se me hace bien porque es gente que está trabajando por necesidad y que no quiere robar. Hay mucha pobreza.
“¡Yo no robé a nadie, yo no tomo, no fumo, de mi casa a mi trabajo y mire lo que me está pasando. Lo que hice fue por necesidad!. Es injusto que esté aquí porque mi delito es trabajar para sacar adelante a mis hijos”.
Apunta que el jueves nueve, agentes de la PGR nuevamente llegaron a su trabajo y la detuvieron, ahora con una orden de aprehensión dictada por el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales, donde fue abierto el expediente 153/2012.
“Yo no sabía por qué me detenían. Me dijeron que me habían citado tres veces y que yo no había ido pero no es cierto. Nunca recibí un citatorio ni en mi trabajo ni en mi casa. Me sentía mal, me faltaba aire, oí que me llevarían a la cárcel El Rincón. Yo estaba sorprendida”.
Recluida finalmente en la penal de Tepic, señala que está tratando de adaptarse a su situación y que constantemente lee para distraerse y no caer en depresión.
SU SALIDA, DECLARARSE CULPABLE
Dictado el auto de formal prisión, que la PGR divulgó el lunes 20 en un comunicado de prensa, Gloria Hernández Heredia fue visitada recientemente por un defensor de oficio federal, quien le planteó dos opciones:
La primera: combatir el auto de formal prisión y presentar pruebas en su defensa, como el hecho de que supuestamente su caso se debió a una denuncia anónima y las irregularidades en los supuestos citatorios. Hernández fue informada que el juicio podría durar hasta un año o más.
Y la segunda opción: aceptar la acusación para que sea dictada una sentencia rápida, en el entendido de que la condena sería mínima y podría recuperar la libertad mediante un pago económico.
Según contó a este reportero el martes 21, no tiene duda alguna sobre cuál opción tomar:
“No vamos apelar. Sé que me quedaría una mancha pero quiero salir lo más rápido. Me dice el abogado que la sentencia puede dictarse como en mes y medio. Me urge, por mis hijos que están chicos y por mi mamá que está enferma”.
El caso de esta mujer ha despertado interrogantes sobre qué motivó el operativo en su contra. En el comunicado de prensa, la PGR estableció que el operativo inicial, en abril, fue producto de una orden de cateo en un centro comercial ubicado en las calles México y Veracruz, en referencia, se supone, al pasaje México, cuando en realidad fue por la calle Hidalgo.
Hay quienes creen que el dispositivo pudo ser motivado porque Hernández Heredia no formaba parte de organización gremial alguna, y es que la venta de discos y películas se da en muchas partes.
Por el contrario, ella lo único que quiere es salir de la cárcel.
“No sé qué pasó. A lo mejor me tocó la mala suerte”…
*
(Esta información es publicada con autorización de su autor.
Óscar Verdín Camacho publica sus notas en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com)





Deja tus comentarios