Corrupción y abuso marcan la pauta en “El candidato”

Mensaje de error

No se pudo crear el archivo.
- Sep 10, 2012

>México.- Cualquier semejanza con la realidad es mera coincidencia; esta frase popular va muy de acuerdo con la puesta en escena “El candidato”, un texto del dramaturgo Edeberto “Pilo” Galindo, en el cual se hace una dura crítica a la realidad política nacional, donde la corrupción y el abuso marcan la pauta.

“Es un grito de esperanza ante todo este secuestro de nuestra nación; yo sí quisiera creer en alguien, pero no veo en quien, yo quiero que cambien el sistema político del país, que eliminen a tantos diputados inútiles que están ahí; que fueran funcionarios públicos, que fueran puestos honorarios que no cobraran”, declaró Felipe Oliva, director de la obra.

Apenas una mesa y un par de sillas, sirven como escenografía para ambientar la historia de Chucki (Marco Polo Almaraz), un hombre como cualquier otro, quien en medio de una situación económica especialmente difícil, decide secuestrar a un cliente que frecuenta el bar donde trabaja.

No se imagina que se trata de un diputado federal (Salvador Álvarez), lo que complica su plan de obtener dinero al pedir rescate y su relación con Nora (Mariana Brito), su patrona.

“Es una crítica a todo, no es hacía un partido o a un candidato”, explica Oliva.

El también productor explicó que el objetivo de “El candidato” es despertar la conciencia del espectador para que se de cuenta que el país sigue gobernado de la misma forma que hace más de 40 años.

Precisa que en “El candidato” no se menciona un nombre o se concentra la crítica en una sola figura, sino que el público tiene la libertad de ponerle la cara que desee.

“Sólo puse la playera (del PRI) porque ahí estaba, fue de las que regalaron, pero cualquier político puede usar corbata roja, o se peina de copete”, recalcó Oliva.

Deja tus comentarios