>México.- “Un soldado en cada hija te dio”. A ellas bien podría adecuarse la estrofa del Himno Nacional si la letra fuera así.
Mujeres en armas. Mujeres militares. Mujeres de armas. El uniforme impecable. En la manga derecha el Escudo Nacional a lo ancho, y las botas perfectamente lustradas. Es la una de la mañana y comienzan a vestirse para el desfile militar por el 202 aniversario de la gesta heroica de la Independencia de México.
Suena la diana. “Derechas, muchachas”, instruye una subteniente mientras se incorporan a las filas. Estamos en el Campo Militar No. 1.
Este día las uñas no pueden ir pintadas, pero sí los labios delineados, el cabello recogido, las pestañas largas y la sombra en los ojos. ¡Ah! y el perfume que dejan al pasar, signo de su feminidad.
El 2012 es el año con el mayor número de mujeres en el Ejército y Fuerza Aérea mexicanos: son más de 12 mil en las Fuerzas Armadas. El 14 de septiembre el general Guillermo Galván Galván, secretario de la Defensa Nacional, dijo: “Ahora, las oportunidades de desarrollo de nuestras compañeras de armas se ensanchan considerablemente y, en algunos escalafones, pueden alcanzar jerarquías superiores, incluyendo el generalato.
“Consecuentemente, tienen ya la posibilidad real de acceder al cargo de alto mando del Ejército y Fuerza Aérea Nacionales. La apertura y la equidad de género de las Fuerzas Armadas es hoy más que nunca una realidad en el Ejército”, comenta a EL UNIVERSAL el teniente de caballería Miguel Ángel Ramírez.
- “La patria es primero”
Hoy Maribel Rodríguez no pudo asistir al cumpleaños de su hija. “La patria es primero”, dice escueta y firme esta mujer de 28 años que lleva una década en el Ejército. Emprende la marcha hacia el Zócalo capitalino. Va por su nación. Hoy ella es un soldado de la patria. “México es mi familia”, dice, y canta el lema junto con cientos de compañeras: Agrupamiento femenino, mujeres militares con honor, valor y compromiso, por la patria siempre leales...
Ellas pertenecen al Ejército y Fuerza Aérea, donde para ingresar debieron haber terminado por lo menos secundaria y bachillerato, así pudieron cursar las licenciaturas en Ciencias Militares, con especialidades en Armada de Infantería, Caballería, Artillería, entre otras.
Llueve. Karen Guadalupe, de 18 años, marcha a paso redoblado, pisa un charco y dice: “Tanto lustrar mis botas para el desfile... para que acaben así de sucias”, y explica el proceso que efectúa para limpiarlas: “primero va la cera. Luego quemas la cera con un encendedor y después sólo pules y pules. Esto se hace todos los días durante una hora.
Para la sargento segundo de trasmisiones es la primera vez que desfilará: “Lo hago por la grandeza de nuestro país. Por la equidad que nos han dado a las mujeres en las Fuerzas Armadas. Desfilo con fortaleza. Con la satisfacción del deber cumplido y con el honor de haber ganado un lugar en el Ejército. Doy mi vida por las familias mexicanas”.
Erika Selene Rodríguez Gallardo se incorporó a las Fuerzas Armadas como un proyecto de vida, dice que “la mujer mexicana en el Ejército tiene muchas oportunidades, partiendo de un trabajo seguro que me permitirá proteger a mis hijos en un futuro. Sé que el Ejército es mi prioridad. Yo sí daría la vida por la patria”, enfatiza.
“Tenía 18 años cuando entré a la Escuela Militar de Enfermeras y actualmente soy licenciada en Derecho”, comenta Gabriela, madre de tres hijos. Dice que la clave está en la disciplina. “Tengo claro que ante los sucesos de la vida cotidiana como enfermedades de los hijos, he tenido que anteponer el servicio a México. Para mí es un honor representar a mi país”, asegura.
Tamara Elizabeth Moller Castillo, subteniente de Fuerza Aérea Aerologista, “es de las primeras mujeres en el Ejército como oficial en la rama de Fuerza Aérea”, dice el teniente Ramírez Hernández.
“En el Ejército y la Fuerza Aérea aprendí valores como el honor, la lealtad y el espíritu de cuerpo. No nos dejamos solos. El marchar y correr junto con mis compañeros, ¡eso es unión y espíritu de cuerpo!”, concluye la subteniente.
>





Deja tus comentarios