>• Varios testigos indicaron que horas antes de la muerte del ex regidor de Santiago Ixcuintla, se enteraron que tres muchachos hablaban de “darle piso”, pero creían que era una broma
Así como lo plasmó Gabriel García Márquez al escribir la novela Crónica de una Muerte Anunciada -donde todos en el pueblo saben que habrá un asesinato pero nadie le avisa al sentenciado-, durante la noche del viernes cinco, en San Blas, varios jóvenes se enteraron del plan que había para matar al ex regidor de Santiago Ixcuintla, Benjamín Chiquet Gollaz, lo que finalmente sucedió la madrugada del sábado seis, afuera de su casa.
Consumado el homicidio, un muchacho de 18 años de edad aceptó ante las autoridades haber escuchado cuando tres de sus compañeros en un equipo de futbol -que patrocinaba el mismo Chiquet Gollaz- se ponían de acuerdo “para darle piso” a Benjamín. El testigo no le dio mayor importancia, considerando que en realidad así hablaban porque estaban ebrios y drogados.
Por su parte, un segundo testigo narró que como el domingo siete festejarían el cumpleaños de un amigo, necesitaban cooperarse, a lo que uno de los ahora acusados le dijo que no se preocupara. “Voy a matar a un güey para sacar una feria para la fiesta”. Y es que, además del homicidio, la casa del ex regidor sería robada. “Pensé que estaban bromeando, lo tomé a juego”, agregó el testigo.
Un tercer muchacho también se enteró de la versión, pero igual no le dio importancia.
Incluso, el propio Julio Joel Reyes Sosa, alias “El Bubu”, uno de los dos detenidos, explicó que no se imaginaba que llegara a ser realidad la propuesta de Carlos Guadalupe Valerio Barrios, de acabar con la vida del ex regidor. Pero a final de cuentas, Joel ingresó a la casa, armado con una navaja.
LOS DEL “PORTOLA”
Cumplidos 17 años el pasado tres de junio, Carlos Guadalupe, identificado como el autor material del crimen, es sometido a un juicio para adolescentes. Ello significa que si el delito de homicidio calificado se castiga con una penalidad de 20 a 50 años de prisión para adultos, en el caso de los adolescentes es menor: de 10 a 20 años.
Según actuaciones ministeriales, el muchacho habría utilizado una pistola calibre nueve milímetros para cometer el homicidio. El arma sería de su papá, un elemento de la Marina adscrito a la Zona Naval de San Blas.
Valerio Barrios ha indicado que Benjamín Chiquet lo regañaba con frecuencia, le tenía desconfianza y lo culpaba de robos en su casa y daños en su vehículo. Y por eso decidió matarlo. Carlos Guadalupe también era jugador en el equipo “Portola” que patrocinaba Chiquet, lo mismo que los otros dos implicados, uno de los cuales consiguió la fuga.
El plan, narrado por los dos detenidos, consistía en eliminar no sólo a Chiquet sino a otros dos hombres que vivían en su casa, uno de 41 años y un adolescente de 16. Pero había un problema: el perro Doberman que tenía Chiquet, llamado “Firulais”.
Así, bajo la influencia de drogas y cerveza, cerca de la medianoche se dirigieron a la calle Palma número siete, pero les fue imposible entrar al ser descubiertos por el perro. Regresaron horas más tarde y de plano abrieron la puerta a patadas. El Doberman reaccionó. En la planta alta de la casa, Chiquet se puso de pie, al igual que sus amigos.
Los tres reconocieron la voz de Julio Joel cuando exclamó: “¡don Benja, don Benja!”, pidiendo ayuda por la cercanía del perro. Luego, los tres salieron de la casa a toda prisa.
UN ERROR
Chiquet Gollaz tomó un palo y al grito de “¡cabrones, hijos de la chingada!”, corrió detrás de los sujetos. Fue un error, mortal. Y es que en lugar de cerrar la casa y avisar a la policía, salió unos metros. Carlos Guadalupe, que se había ocultado detrás de un vehículo, pasó cerca de él y le disparó. La bala alcanzó la cabeza del ex regidor y murió en el lugar.
“No esperaba que ‘El Niño’ -como apodan a Carlos- se animara a matar a don Benja”, indicó Julio Joel horas después.
Añadió que todavía se dieron tiempo para ir a su casa unas horas y ya en la mañana se dirigieron al poblado Navarrete. Él fue el primero en ser detenido, cuando regresó a San Blas más tarde. Carlos Guadalupe fue ubicado en Navarrete y aún traía la pistola consigo.
Así el homicidio de Chiquet Gollaz. Que fue por nada.
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(Esta información es publicada con autorización de su autor.
Óscar Verdín Camacho publica sus notas en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com )
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