>Tepic.- Las conclusiones de una perito, en el caso de la doctora que fue golpeada en un centro de salud del municipio de Tecuala, fueron las siguientes:
1.- “Dos de las impresiones dactilares reveladas en el centro de salud del poblado El Macho, municipio de Tecuala, específicamente de una estructura metálica clasificada como cabecera de color rojizo, ingresadas al sistema de huellas dactilares con el número de caso (…) presentan correspondencia de forma indubitable con las impresiones dactilares de los dedos índice y medio de la mano derecha, impresas en la identificación decadactilar recabada a Melesio Ahumada Ramírez”, también conocido como “El Mele”.
2.- “Tres de las impresiones dactilares reveladas, específicamente de una celosía de cristal que se ubicó sobre el plano de sustentación adjunto al muro, al interior de la clínica, presentan correspondencia de forma indubitable en tipo dactilar con las impresiones dactilares de los dedos anular, medio e índice de la mano izquierda, impresos en la identificación decadactilar recabada a Efraín de Dios Andrade”, apodado “El Colitas”.
Y 3.- “Las impresiones dactilares recabadas en el centro de salud del poblado El Macho, no presentan correspondencia con las impresiones digitales de Víctor Manuel Betancourt Alduenda ni con los de José Arturo Díaz Andrade”, también identificados como “La Perrilla” y “El Turrum”, respectivamente.
El peritaje fue acompañado por imágenes de huellas dactilares.
PERICIALES: CRUCIAL Y OLVIDADA
Más allá de las declaraciones ministeriales –negadas ante un juez por tres de los cuatro detenidos–, de quienes han sido señalados como presuntos responsables de la agresión a una pasante de medicina –que este viernes cumple 24 años de edad–, el dictamen ya citado de una perito parece ser, hasta el momento, la prueba principal de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) para respaldar la acusación.
Pero a cerca de cuatro semanas de ocurrido el ataque, se conocen aspectos que vislumbran deficiencias que deberían motivar la toma de medidas para corregir los errores, además de fortalecer la dirección de Servicios Periciales.
Y es que, por ejemplo, la mañana del lunes 15 de octubre, tras conocerse la agresión, hubo una deficiente recolección de evidencias –supuestamente porque al principio se reportó un robo–, lo que quedó confirmado el miércoles 17 puesto que peritos y agentes del Ministerio Público volvieron a ir al centro de salud a recoger una sábana y diversas prendas relacionadas con el caso. Para entonces, policías estatales ya habían iniciado la detención de varios lugareños, algunos de los cuales fueron liberados tras de que declararon como testigos.
Peritos de distintas materias coinciden en que, erróneamente, en el gobierno estatal sólo se pretende destacar los éxitos de la policía pero son olvidadas áreas como la de periciales que, como en este caso, resultan fundamentales para encontrar evidencias que conduzcan a los responsables de delitos.
“Siempre hemos estado relegados y mal pagados, no se nos reconoce el trabajo y hay áreas donde hay muy pocos peritos pero tienen que sacar todo el trabajo y con frecuencia apuradamente porque muchas averiguaciones previas deben estar acompañadas por peritajes”, coincidieron en señalar varios empleados.
PRISAS INEXPLICABLES
Una camioneta de Melesio Ahumada, de modelo atrasado y ruidosa por problemas en el escape, fue mencionada por varias personas como la misma en que la noche del domingo 14 vieron a los ahora detenidos, al igual que a un quinto sujeto todavía prófugo.
A pesar de la detención de los cuatro sujetos, hay quienes han advertido las prisas en la indagatoria, a pesar de la gravedad y las dimensiones que tomó el caso, por lo que cuestionan que la PGJ aún no eche mano de aspectos como el arraigo para reforzar sus investigaciones.
Como es del dominio público, desde el martes 16 empezó a trascender que ya había sujetos detenidos, versión que aumentó el día siguiente hasta que el jueves 18 fueron divulgados los nombres de manera oficial. Pero ese mismo día, la Procuraduría General consignó el expediente a un Juzgado Penal, “sin detenidos”, por lo que se giró la respectiva orden de aprehensión, aunque los cuatro sujetos ya estaban presos e incluso habían declarado ante un agente del Ministerio Público.
El anterior dato confirma las prisas que se tuvieron en un asunto delicadísimo y que ha impactado a nivel nacional.
La presente información no pretende aseverar si los detenidos son o no los responsables de la bárbara agresión, sino insistir en que la PGJ debe mejorar sus actuaciones, para lo que urge que se fortalezca la dirección de Servicios Periciales, cuidar la recolección de evidencias y no se pretenda resolver todo con la fuerza de policías.
Aquí cabe indicar la molestia de jueces y secretarios de juzgados que son presionados para girar órdenes de aprehensión, muchas veces en corto tiempo, a petición precisamente de la PGJ.
*(Esta información es publicada con autorización de su autor. Óscar Verdín Camacho publica sus notas en: http://relatosnayarit1.blogdiario.com )





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