>México, D.F.- Una de las colecciones más importantes de pintura virreinal, compuesta por nutrida obra de autores anónimos y de grandes maestros del arte, como Juan Correa, Pedro López de Calderón, Francisco Carrillo y Nicolás Rodríguez Xuárez, se exhibirá en la exposición “Imágenes de la Virgen. Colección Churubusco, siglo XVI-XVIII”, en el Museo Nacional de las Intervenciones (MNI), a partir del 22 de noviembre próximo.
Compuesta por 26 pinturas y esculturas dedicadas a distintas advocaciones de la Virgen, seleccionadas por la antropóloga Enriqueta Cabrera, titular del MNI, las obras dan muestra del desarrollo del culto mariano a lo largo de 300 años en el México novohispano, dio a conocer el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
La muestra, organizada por el INAH, presentará obras maestras de gran riqueza iconográfica, que dan cuenta de cómo se utilizó la imagen mariana para la evangelización de los indígenas.
Con la curaduría del historiador Raymundo Alva, del MNI, y del investigador emérito del INAH, Mariano Monterrosa, adscrito a la Dirección de Estudios Históricos, la exposición también incluirá algunas esculturas de distintos materiales y técnicas, entre ellas Tonantzin, realizada en piedra y descubierta en terrenos de Churubusco, detalló el instituto en un comunicado.
“Fueron 300 años del trabajo de pintores con la Iglesia, que dio como resultado una vasta obra de gran calidad, elaborada por autores que gozaban de gran prestigio en el gremio, aunque también hemos encontrado numerosos cuadros de artistas anónimos o poco conocidos, cuyo trabajo ha sorprendido gratamente a los estudiosos del arte”, explicó Mariano Monterrosa.
La pureza, el dolor, el amor, son las principales virtudes marianas, representadas en esta serie de cuadros, entre los que destaca por su manufactura y simbología, el óleo sobre tela de la Virgen del Rosario, creada en 1755 por Nicolás Rodríguez Xuárez.
La exposición abrirá con una breve introducción que detalla la vida de la Virgen María y cómo se generó el culto alrededor de ella, tanto en España como en América, dando lugar a más de tres o cuatro mil advocaciones, entre ellas, las vírgenes de Guadalupe, de Zapopan, de los Remedios, del Rocío, de las Angustias, de los Dolores, de Belem, de Montserrat, la Inmaculada, la Macarena, la Almudena, etcétera, anotó el experto en historia del arte.
Autor de libros, catálogos y artículos sobre iconografía religiosa, Monterrosa añadió que los artistas del pincel pintaban a la Virgen María inspirados sobre todo en grabados de Rubens, Rembrandt y de los grandes maestros europeos, aunque también daban vuelo a su imaginación y se tomaban ciertas libertades, pero siempre bajo la supervisión de la Iglesia.
“Los pintores novohispanos pertenecían a un gremio al que se incorporaban desde niños, ahí les enseñaban a hacer los pinceles con pelo de conejo, a restirar el lienzo, luego les permitían rellenar de color algunas obras, y así iban ascendiendo hasta llegar a ser oficiales. En esta etapa debían presentar un examen muy difícil, que consistía en pintar desnudos, paisajes, escenas religiosas, examinados por los grandes maestros como Villalpando o Correa, para adquirir el título de Maestro Pintor, y con el derecho de llevarse a la mitad de los trabajadores del taller para formar su propio gremio”.
Mariano Monterrosa concluyó que la iconografía religiosa no solo implica el análisis de las formas o de la imagen, sino que se enriquece con el estudio de las ideas y permite apreciar cómo el contenido de la obra de arte también se transforma con el cambio de las mentalidades.
La exposición Imágenes de la Virgen. Colección Churubusco, siglo XVI-XVIII, se presentará a partir del 22 de noviembre y permanecerá hasta enero de 2013 en el Museo Nacional de las Intervenciones, ubicado en calle 20 de agosto y General Anaya, colonia San Diego Churubusco, delegación Coyoacán.





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