'Me siento orgulloso de saber que estoy haciendo algo por mi hijo'

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- Nov 19, 2012
>• Habla José Luis Crespo, empresario nayarita de origen español, quien hizo público el secuestro de su hijo ocurrido hace 9 meses • Se reproduce la entrevista del periodista Antonio Tello publicada este domingo en EL UNIVERSAL CHECA LA ENTREVISTA DE TV Tepic.- Para el empresario español radicado en Nayarit desde hace 33 años, José Luis Crespo de las Casas, el haber hecho público el secuestro y la búsqueda de su hijo José Luis Crespo Llabrés, significa haberse quitado un gran peso que cargaba en la espalda desde hace 9 meses. “Me sentía jorobado del peso que traía y me he quitado el peso de encima de tal magnitud que me siento a gusto… ahora sí puedo decirle: hijo estoy haciendo algo por ti”, dice Crespo en entrevista con EL UNIVERSAL tras revelar detalles del calvario que ha sufrido junto a su familia desde aquel 4 de febrero de 2012 cuando el mayor de sus hijos, de 36 años de edad, fue plagiado por un grupo de hombres armados en su casa de Xalisco, municipio conurbado a esta capital. “Nosotros los humanos no estamos diseñados para este tipo de problemas” menciona al tratar de describir las semanas de angustia y desesperación vividas. Menciona que en tres décadas nunca tuvo problemas en su “Tepic del alma”, su “querido Nayarit”, pues siempre se dedicó a trabajar en ‘Humus Líquido’, la empresa de fertilizantes que fundó con su familia en los años setenta. “Pero ahora sí que me estropearon mi México” se lamenta, al reconocer a nuestro país como su patria al igual que a España. “Cómo nos fastidiaron todo México con todas estas cosas… nunca sabíamos nosotros hasta donde podía llegar todo esto” dice al referirse a la inseguridad y la violencia. Solo fueron 5 días --del 4 al 9 de febrero-- en que el empresario mantuvo contacto con tres secuestradores a través de llamadas telefónicas, para negociar el monto del rescate que inició con la exigencia de 8 millones de pesos. Una de las llamadas fue para ponerle una grabación donde José Luis le decía “papá paga, papá paga”. “Llévenme a mi en lugar de a mi hijo”, les suplicó el angustiado padre a los plagiarios quienes le respondieron que no. Más tarde le enviaron una bolsa con parte de una oreja diciéndole que se la habían cercenado a su hijo, aunque de acuerdo a la Procuraduría de Nayarit, nunca se pudo comprobar que ese resto humano perteneciera al plagiado. “Mucha gente me dijo que era la oreja de un cerdo y yo les dije que entonces hiciéramos chicharrón, pues no era posible confundir la oreja de un cerdo con la de un humano”, comenta. “También le vamos a cortar los testículos”, le advirtieron en otra llamada. Fue entonces cuando decidió pedir ayuda a las autoridades locales. Don José Luis asegura que el propio subprocurador Edgar Veytia, encargado del despacho de la Procuraduría de Nayarit, se encargó del caso. “El señor Veytia ha sido un caballero y su gente siempre estuvo ayudándome”. El monto final del rescate fue fijado en 520 mil pesos y fue entregado en una capilla cerca del poblado de Mesillas, a 50 kilómetros de Tepic en un paraje de la carretera a Puerto Vallarta. Los agentes antisecuestros que estaban cerca, no pudieron intervenir. Los secuestradores llamaron de nuevo y lo comunicaron con su hijo a quien no le pudo entender lo que decía como prueba de vida. Después le indicaron que en el poblado de El Limón a 10 kilómetros de Tepic por la autopista a Mazatlán estarían liberando a José Luis. --“Ya vete a buscar a tu hijo” le dijo el plagiario. --“Muchas gracias, que Dios te bendiga” le respondió el esperanzado padre y concluyó la última llamada telefónica. “Me colgó el teléfono, yo creo que sintió algo, porque el día que esta gente sepa lo que están haciendo se van a volver locos… y les mando decir a través de ustedes los medios: que Dios los bendiga y ojalá y nunca les pase nada a sus hijos si es que los tienen”. El 9 de febrero, duró horas recorriendo brechas cercanas a El Limón y a la primera caseta de peaje de la autopista a Mazatlán. Pero su hijo no apareció. Nunca más hubo comunicación con ellos. Tocando puertas El subprocurador Veytia en entrevista por separado, explica que en esa época apenas tenían cuatro meses la actual administración estatal y se encontraban enfrascados en detener la violencia generalizada provocada por el crimen organizado en toda la entidad. Ejecuciones en la vía pública, cuerpos colgados en puentes o desollados en tinas, balaceras, enfrentamientos, y de uno a dos secuestros a la semana, era el escenario en Nayarit a principios del presente año. “Hicimos todo de nuestra parte para ayudar a la familia Crespo”, afirma Veytia. Pero no fue suficiente, dice por su parte el empresario. “Me fastidiaba que las cosas no avanzaran”. Fue entonces cuando escribió al presidente Felipe Calderón, pidió ayuda a la Embajada de España, interpuso denuncia en la PGR y buscó a medios españoles como la agencia EFE y el periódico El País. Tras hacerse público el caso, 9 meses después, y con una visible baja de la violencia en la entidad, la Procuraduría asegura que ya tiene identificado a los autores del secuestro de Crespo Llabrés, incluido al presunto líder de la banda apodado “La Morsa” que a su vez formaba parte del grupo delincuencial del narcotraficante Alberto Márquez Cruz alias “El 06” o “El Albert” quien fuera abatido por la Policía Nayarit a finales de febrero. El subprocurador Veytia reveló que solicitó apoyo a la PGR para que perros rastreadores de osamentas revisen el área donde se cree que los secuestradores operaban. --¿Se presume entonces que la víctima ha muerto? -- Yo no puedo presumir nada. Han pasado muchos meses pero tenemos que agotar todas las líneas de investigación. Sin perder la fe José Luis Crespo de las Casas, de 63 años de edad y nacido en las Islas Canarias, quien un día decidió asentarse en Nayarit porque aquí había tierras propicias para producir sus fertilizantes, está seguro que su hijo está vivo. “Esto lo siento, la verdad es que… hubo veces que perdí la fe y dudé mucho”, dice con la voz entrecortada y entre lágrimas. “Pero ahora en este momento la verdad es que me siento bien, con la esperanza fuerte que la tenía perdida y con lo que se ha hecho --que yo jamás esperé llegar a donde he llegado-- me siento orgulloso, con la satisfacción del deber cumplido, de saber que estoy haciendo algo por mi hijo…” -- Con la experiencia vivida, ¿qué les puede decir a las familias que están sufriendo lo mismo que usted? -- Que tengan mucha fe, que no hay que perder la fe, que hay que creer en Dios… y si pudiera los abrazaría a todos… "...y les mando un abrazo de parte de mi hijo también, que pronto se los presentaré, si Dios quiere".   CHECA LA ENTREVISTA DE TV:

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