Tepic, una ciudad 'fatal' para ciegos

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- Feb 16, 2013

>• Muchos comercios invaden las banquetas y abundan los registros y alcantarillas abiertos.

Tepic.- Si existe un peligro latente, para todos, por los registros y alcantarillas abiertos, quebrados, o si muchas banquetas prácticamente son apropiadas por comerciantes, hay que imaginar los problemas que enfrentan quienes padecen ceguera.

Fabián Castañeda Montero, de 55 años, es encontrado por la calle Amado Nervo, entre Puebla y Durango. Es el mediodía y es numerosa la presencia de peatones. Camina solo, lento, ayudándose con un bastón, preguntando dónde está, si ya llegó a tal negocio o a la esquina. Es ciego desde los dos años.

“He estado en Guadalajara –cuenta una vez que este reportero se identifica- y me encuentro mucha gente que de inmediato te ayuda, que permite que lo agarres del hombro para cruzar la calle. Aquí casi nadie lo hace y al contrario, todos los días tengo problemas con la gente. Se enojan si por accidente los golpeo. Me han llegado a maltratar.

“Los ciegos tenemos el oído muy sensible. Yo cuando oigo que se acercan varias gentes, mejor me paro hasta que pasan”. Y agrega, cuando se le comenta por el estado de las banquetas: “están fatal, me encuentro de todo, pero sobre todo hay que cuidarse de no caer dentro de alguna alcantarilla”. Otro problema es que hay comercios que cuelgan objetos, imposibles de detectar por las personas ciegas, por lo que con frecuencia se golpean la cabeza.

Fabián se gana la vida cantando a unos metros del mercado Juan Escutia y de la Presidencia Municipal de Tepic, solicitando una moneda a quienes pasan por ahí.

Entre sus cosas muestra dos letreros que suelen sacarlo de apuros: “ayúdame a cruzar la calle” y “solicito taxi”, se lee en ellos.

Negocios incumplen 

 Jefa del departamento de Funcionamiento de Negocios del Ayuntamiento de Tepic, María José Valdés Ochoa señala que todos los días enfrentan problemas con comerciantes que colocan artículos en la banqueta.

Acepta que se les permite que los exhiban afuera, siempre y cuando estén pegados a la pared y no obstruyan la banqueta, como la ropa, pero no que utilicen percheros o los cuelguen en la banqueta a la altura de la cabeza.

María José indicó que existen más de 10 reportes diarios por parte de fiscales que intentan corregir irregularidades como las antes indicadas.

Cuestionada sobre los comercios que de plano parecen apropiarse de las banquetas, colocando sillas, mesas y hasta estructuras metálicas fijas, dijo que ese punto corresponde atender a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Ecología (SEDUE), pues tiene que ver con el permiso de uso de suelo que se extiende.

Respecto a ese tema, el martes 12 el director de Licencias de la SEDUE Benjamín Medina indicó, previa consulta, que la información la daría al día siguiente el titular de la dependencia, Jorge Delgado García. Sin embargo, hasta este viernes no se recibió la llamada telefónica acordada.

Mientras tanto, fuentes de la dirección de Protección Civil explicaron que los registros sin tapa o quebrados, o alcantarillas abiertas, son reportados a las dependencias que correspondan para que se les de pronta solución.

Sin embargo, los problemas abundan en ese aspecto, lo que genera constantes accidentes por caída en esos agujeros.

Fabián Castañeda señala que hay poca cultura para atender estos problemas, que a un ciego afecta marcadamente. “Lo de los letreros que traigo fue una idea desesperada; hay veces que uno no sabe qué hacer”.

 

Esta información es publicada con autorización de su autor. Óscar Verdín Camacho publica sus notas en http://relatosnayarit1.blogdiario.com

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