>San Antonio.- El Canelo Alvarez no pudo escoger mejor lugar para su pelea contra Austin Trout. En el Alamodome de San Antonio peleó como local pues el 95 por ciento del público era mexicano.
Llegué el jueves a ésta ciudad texana invitado nuevamente por mi amigo el nayarita Raúl Lomelí, de la Cámara Hispana de Comercio de San Antonio (HCSA por sus siglas en inglés). Apenas en enero estuvimos en la cena de gala donde el paisano entregó la presidencia de ese influyente organismo empresarial.
Ya se percibía una fiebre por El Canelo. Muchos jóvenes latinos por las calles con camisetas alusivas a la pelea o con cintas en la cabeza con el nombre de su ídolo boxístico.
También había reventa de boletos para el Alamodome pues los boletos ya estaban agotados.
Un acomodador de autos del hotel Aloft donde me hospedé, me ofreció dos boletos a 700 dólares cada uno, cuando su valor original era de 300. Pero los que éramos invitados de la Cámara de Comercio ya teníamos boletos de cortesía.
El viernes por la noche la oficina del alcalde Julián Castro confirmó que el gobernador de Nayarit, Roberto Sandoval, había llegado a San Antonio. Las agendas sufrieron cambios y ambos quedaron de saludarse y platicar antes de la pelea. “El alcalde Castro quiere darle la bienvenida al gobernador amigo de El Canelo”, dijeron.
Canelo y Roberto captados por Televisa
Raúl Lomelí, sus colegas empresarios y los funcionarios de la alcaldía, no entendían por qué tanto interés del gobernador de Nayarit en asistir a la pelea del Canelo. Les expliqué que no se trataba solo de su afición por el box o por ser fanático del joven pugilista, sino que el político y el boxeador mantienen una estrecha amistad desde hace años.
Saúl Alvarez era un amateur adolescente allá por 2003 cuando fue a pelear a Tepic. El entonces diputado Roberto Sandoval, asistió a esa pelea y le gustó mucho cómo pegaba el modesto muchacho tapatío. El Canelo se quedó en Tepic a entrenarse con el patrocinio de Roberto e incluso vivió en su casa como uno más de sus hijos. La amistad se selló para siempre.
Y desde entonces Sandoval casi no se pierde una pelea del Canelo, de quien se siente más que amigo, un familiar.
Incluso ahora que es gobernador también asiste a los encuentros, enfrentando duros cuestionamientos de sus adversarios y de no pocos ciudadanos sobre si viaja con recursos propios o del gobierno. Es un tema por cierto, que el gobierno estatal debe transparentar.
Lomelí se quedó fascinado con el relato y más tarde se la compartió a un amigo reportero de Univisión, mismo que durante dos días anduvo tras la pista del mandatario nayarita porque quería que le contara su historia con el hoy célebre boxeador.
Roberto se hospedó en el hotel Marriot, en una de las suites reservadas y pagadas por el Canelo para todo su equipo. Y es que el gobernador se maneja como parte del “team canelista”. Así apareció ante las cámaras de Televisa.
Por la mañana del sábado asistió a una reunión de trabajo con la Cámara Hispana que se encuentra en Pearl, un hermoso complejo de edificios modernistas. Luego comió con un grupo de empresarios en el restaurante Playa Azul propiedad del nayarita Fito Bañuelos. El gobernador aseguró que busca inversionistas para el proyecto de su gobierno en San Blas, que quiere convertir en un polo de desarrollo ahora que se termine la nueva autopista.
Alcalde aspirante a Vicepresidente de Estados Unidos
Cae la tarde y la hora se acerca. Desde los hoteles, es preferible irse caminando al Alamodome porque el tráfico está embotellado. Somos 30 mil los que al mismo tiempo vamos al escenario del cuadrilátero.
Entre que terminó la pelea previa a la estelar y la ceremonia de los Himnos, se da el encuentro entre Roberto y el alcalde de San Antonio.
El alcalde Julián Castro es uno de los latinos favoritos del Partido Democráta y dicen los analistas que es un fuerte aspirante a convertirse en el primer candidato latino a Vicepresidente de los Estados Unidos en 2016.
También estuvo con ellos Joaquín Castro --hermano gemelo del alcalde—quien es senador por Texas y también tiene un futuro promisorio en la política norteamericana.
Termina la charla y Sandoval se va a su lugar en la primera fila.
Las celebridades
Con emoción, cantamos el Himno Nacional Mexicano guiados por la todavía potente voz de Marco Antonio Muñiz. El Alamodome se estremecía.
Nosotros en la fila H, estábamos rodeados de celebridades. A nuestra izquierda estaba un serio Miguel Ángel Cotto. El ex campeón mundial fue a ver quien ganaba de entre Canelo y Trout para poder saber contra cuál pelearía en septiembre.
Atrás del boxeador puertorriqueño estaban los famosos de la NBA Tim Dunkan y Tony Parker, estrellas de los Spurs de San Antonio y a nuestra derecha, Dwight Howard y Metta World Peace, jugadores de los Lakers. Ambos equipos iniciaron el domingo la serie.
Otros que acaparaban reflectores eran el jugador de futbol americano Ray Lewis de los campeones Baltimore Ravens y el conductor de Univisión Raúl “El Gordo” de Molina.
Fueron 12 tremendos rounds, que hicieron estremecer al Alamodome, en donde 30 mil almas festejaron el triunfo de México.
24 horas después, el gobernador Roberto Sandoval escribió en su Facebook:
“Desde alrededor de 10 años hemos compartido juntos muchas batallas, yo en elecciones y tu en el ring, siempre Unidos, con esfuerzo y fe buscando la Victoria, Felicidades a Saúl Canelo Álvarez! que ayer, hoy y siempre es y será parte de mi Familia”.
Foto: Cortesía de Televisa





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