>• Estos tratamientos distorsionan a la economía, afirman expertos fiscales
El gobierno dejará de recaudar 280 mil 722 millones de pesos este año por la serie de beneficios fiscales que ofrece en materia del Impuesto Sobre la Renta (ISR), es decir, 1.7% del Producto Interno Bruto (PIB), anunció la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).
De acuerdo con el informe anual del Presupuesto de Gastos Fiscales 2013, tanto el sector empresarial como personas físicas aprovechan las deducciones, exenciones, tasas reducidas y regímenes especiales, diferimientos y facilidades administrativas que ofrece el fisco para tener una menor carga fiscal.
Del total de recursos a los que renunció el erario por los apoyos que ofrece por este gravamen 144 mil 566 millones de pesos fueron por los beneficios a las empresas, mientras que los restantes 136 mil 206 millones se otorgaron a personas físicas.
En el caso del régimen de consolidación fiscal, un beneficio que ha causado controversia en algunos sectores pues permite a los grupos empresariales amortizar las pérdidas de alguna de las empresas del grupo y diferir el pago de impuestos hasta por cinco años.
Por este diferimiento las arcas públicas dejarán de obtener 9 mil 554 millones de pesos.
Otro beneficio que ha generado controversia son los diferimientos que se dan a contribuyentes dedicados al autotransporte terrestre, ya que el apoyo implica dejar de recaudar más de 4 mil mdp.
A los trabajadores que se ocupan en la agricultura, ganadería, pesca y silvicultura también se les da un tratamiento especial que significa un hoyo por 3 mil 110 millones de pesos.
En opinión de algunos especialistas entrevistados, es necesario revisar esta serie de privilegios, pues el gobierno deja de obtener recursos importantes por dar beneficios a sectores económicos que no ya no justifican estos apoyos, como son el caso del transporte y la agricultura.
“Es necesario cerrar los privilegios fiscales del sector autotransporte y otras áreas del sector agrícola que reciben beneficios que no tienen los demás sectores económicos”, dijo el director del Instituto Mexicano para la Competitividad, Juan Pardinas.
El investigador de la Universidad Anáhuac, Carlos Canfield, expuso que esta serie de tratamientos diferenciados generan distorsiones a la economía y favorecen en gran medida a las empresas, mientras que el soporte de la recaudación recae sobre las personas de la clase media baja.
“La clase media baja es la que soporta todo el costo fiscal del gobierno a través de pagar impuestos, mientras que vemos como las empresas se acogen a los distintos beneficios que les dan para contribuir en menor medida sus obligaciones fiscales”, dijo.
El subsecretario de Ingresos en Hacienda, Miguel Messmacher, reconoció que hay algunos conceptos que podrían revisarse en materia de gastos fiscales; sin embargo, reconoció que reducirlos no es sencillo.
El funcionario afirmó que aunque puede ser una fuente de grandes recursos para el gobierno federal, muchos de esos tratamientos son muy sensibles y otros tienen un sentido económico y social, por lo que “la modificación no es tan sencilla ni simple como parece”.
Algunos de esos beneficios sensibles son la deducibilidad inmediata de la inversión, el pago de horas extras de los trabajadores, las contribuciones a la seguridad social y colegiaturas, entre otros.





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