Cuernavaca.- A tan sólo dos días que el morelense Edgar Tamayo sea ejecutado en la cárcel de Livingston, en Texas, se difundió una misiva en la que el mexicano se despide de su gente.
La carta, fechada el pasado 7 de enero y dirigida a Pablo Antonio Castro Zavala, presidente de la Confederación de Asociaciones y Clubs de Morelenses de Estados Unidos y Canadá, revela el sentir de Tamayo Arias.
Edgar agradece a Pablo Castro su intervención en el caso, a la vez que pide su ayuda económica para solventar el traslado de su cuerpo hasta Miacatlán, Morelos, "para no pedirle nada al gobierno mexicano" a quien acusa de haberle brindado poca ayuda.
"¡No quiero que meta mano el mentado consulado!, la verdad es que esta gente me decepciona" dijo. "La SRE no hace nada y tampoco los de DH... nunca hicieron nada".
Y es que, según detalló en la misiva, durante una visita de su madre coincidió con el personal del consulado, quienes se pusieron a su disposición, sin embargo, cuando ella los buscó, nunca contestaron "esto me llenó el plato de rabia y por eso no quiero que metan mano en nada".
Acusó que sólo usan este tipo de casos para quedar bien frente a las cámaras, "para verse bien con el gobierno de México y los paisanos. ¡No quiero que me usen! Y claro que ya se los dije".
Tamayo Arias espera que su caso sirva para otras personas, además lamentó cómo la situación alcanza y afecta a sus seres más cercanos; "la cárcel no come pero sí mata a nuestros seres queridos, siempre vamos a ser las víctimas de nuestra pobreza y de nuestro propio color", escribió.
Foto: AP





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