Madre asesina salvajemente a su hijo de 6 años en Nuevo Laredo

- Feb 27, 2014

Nuevo Laredo.- Alan Alexander parecía un niño común, pero en sus ojos profundos, tristes, traviesos, se reflejaba el miedo.

No era un secreto: la madre de Alan Alexander, Blanca Esthela Salazar Castro, lo maltrataba, lo mantenía sumergido en las sombras de un infierno.

Los vecinos sabían que la mujer tomaba pastillas, unos dicen que para dormir, otros que era esquizofrénica y eso preocupaba un poco a algunos, pero no demasiado.

La tarde del lunes, de nuevo surgieron los monstruos de la vivienda marcada con el 1224 de Privada Rubí. Otra vez nadie les dio importancia, sólo Alan Alexander, que de nuevo sudó, que de nuevo se estremeció de miedo.

Esta vez Blanca Esthela estaba fuera de sí. Ató al niño de las piernas con un gran listón y el pequeño cuerpo fue de nuevo presa de la violencia, de la desesperanza, del olvido.

Eran poco después de las 3:00 de la tarde del lunes y Jorge Alberto, el hermano de 21 años de Alan Alexander, regresó a casa. Se extrañó de no ver al niño y encontró a su madre plácidamente dormida.

“¿Dónde está Alan?”, preguntó y Blanca Esthela se limitó a verlo a los ojos.

Temió lo peor, fue al cuarto de enseguida y al ver la escena se quiso morir: la sangre salpicaba las paredes y en medio de un gran charco estaba su hermanito, atado de sus pies.

Su tío Carlos, el taxista, acudió corriendo ante los gritos; tomó al niño en sus brazos, lo subió al auto y aceleró a fondo. Paró en la primera clínica que encontró, pero ya era tarde: Alan Alexander ya había encontrado, ahora sí, la paz para siempre.

Cuando los agentes de la Policía Ministerial del Estado fueron a detener a la madre iban incrédulos. Blanca Esthela no se veía preocupada, ni siquiera parecía extrañar a aquel niño de ojos de mirada profunda, triste y temerosa.

Con datos de El Mañana

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