Tepic.- Era la época del terror y la violencia generada por el crimen organizado, periodo en el que se reportaron casos de personas descuartizadas y abandonadas en tinas de pozole con tostadas y verdura en el tristemente célebre Puente Los Lobos. Al menos cuatro de esos homicidios, fueron ejecutados por Santos Cabral, el Pozolero de Tepic, según el proceso que le siguen las autoridades.
Cabral fue entrevistado en su celda por el periodista Abisaí Barajas para el noticiero en línea que produce la Fiscalía General de Nayarit.
Nacido hace 32 años Santos asegura que desde niño, cuando tenía 11, había adquirido el gusto por las drogas y confesó "haber probado de todo”. Fue a los 20 años cuando por delitos contra la salud y robo estuvo por primera vez tras las rejas. Asegura que ha pasado media vida en la cárcel.
Cuando era menor de edad, Santos Cabral recibió golpes, gritos y otros maltratos por parte de su progenitor. “Él debe de saber lo que hizo, no tengo que echarle tierra al bato, el sabe solamente, era duro, pero pues es mi apá”.
Su padre, Néstor Cabral, quien fue arrestado por la Fiscalía tras haber golpeado a otro hijo de apenas diez meses, asegura que Santos se convirtió en lo que es debido a las drogas, mientras que Santos argumenta que su padre debió ser el que le enseñó a ser como es. “Así me hizo él, ¿cómo quería que fuera?”, se cuestiona Santos.
A pesar de haber cometido crímenes atroces casi tres años atrás, El Pozolero dice no tener pesadillas y estar bien, aunque de los descuartizamientos que presuntamente hizo no quiso hablar: "Me da agüite recordar pa'tras", dijo.
Recluido en el Cereso Venustiano Carranza de Tepic, él mismo dice que espera unos 80 años de cárcel y mientras su sentencia llega, teje cintos pitiados en una celda que comparte con otros diez presos.








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