Ciudad de México.- El próximo 21 de marzo, tres días después de aniversario de la expropiación petrolera, se cierra el ciclo de 76 años de Petróleos Mexicanos (Pemex), como la única empresa encargada de las tareas de hidrocarburos en México sin competencia.
Como lo establece la recién aprobada Reforma Energética, en esa fecha Pemex deberá someter a consideración de la Secretaría de Energía (Sener) las áreas y campos que desea seguir explotando, pues con la apertura del sector deberá enfrentar, a partir de 2015, la competencia de petroleras como ExxonMobil, ChevronTexaco, Royal Dutch Shell, British Petroleum, Petrobras o ConocoPhillips, entre otras, que buscarán contratos para exploración y explotación en territorio nacional.
En este escenario están involucrados 21 activos que conforman el actual Portafolios de Inversiones de la industria petrolera (Plan de Negocios de Petróleos mexicanos y sus Organismos Subsidiarios 2014-2018).
En 2015, estos proyectos requerirán inversiones del orden de 272 mil 435 millones de pesos, de acuerdo con el calendario de inversiones de Pemex Exploración y Producción (PEP) que cada año se entrega a la Secretaría de Hacienda.
Entre estos activos en desarrollo destacan: Ku-Maloob-Zaap, con 62 mil 470 millones de pesos (mdp); Cantarell con 40 mil 360 mdp; Tsimin-Xux, 18 mil 834 mdp; Chuc, 17 mil 77 mdp; Yasche, 16 mil 795 mdp; Crudo Ligero Marino, 16 mil 205 mdp; y, Chicontepec, 11 mil 105 mdp.
Además, entre los proyectos de exploración, en donde tentativamente está el interés de las grandes petroleras, está Área Perdido, en los límites marítimos fronterizos con Estados Unidos, se prevén inversiones por 8 mil 946 mdp en 2015 y se estiman recursos petroleros no convencionales por casi 8 mil millones de barriles.
Otro de los activos donde se concentra el mayor volumen de hidrocarburos no convencionales es el conocido como aceite y gas de lutita, donde pretenden invertir 7 mil mdp el próximo año y calculan recursos prospectivos por 60.2 mil millones de barriles de crudo equivalente (seis veces las reservas probadas actuales de México).
José Refugio Serrano Lozano, subdirector de Servicios a Proyectos de PEP, detalló ante empresarios de la industria de la construcción el pasado 27 de febrero, que la inversión de 2015 prevé la perforación de 722 pozos, la construcción de 237 ductos, la reparación mayor de 769 pozos, la compra de 13 plataformas en la cartera de proyectos para mantener una producción promedio de entre 2.5 y 3 millones de barriles diarios de crudo.
Pero será el 17 de septiembre de este año, cuando la Sener entregue los dictámenes que definan las áreas en donde Pemex podrá ir solo, en sociedad o en donde las grandes petroleras participarán con nuevos esquemas de contratos que defina la Reforma Energética.
Pero, a partir de 2015, Pemex ya no operará solo ni ejercerá monopolios sobre hidrocarburos.
Lourdes Melgar, subsecretaria de Hidrocarburos de la Sener, señaló al respecto que “por décadas hemos estado acostumbrados a pensar en términos de un gran monopolio, un organismo de gobierno que se ha encargado de llevar a cabo la mayoría de las tareas del sector, pero hoy tenemos que pensar en diferentes actores, de empresas del Estado, de participantes privados, de reguladores fuertes”.
Pemex se rezaga
En 76 años la participación de Pemex y del sector de hidrocarburos en la economía fue importante. Aún con sus grandes brechas financieras o sus debilidades como la corrupción, destacan sus números:
Entre 1938 y 2013, se extrajeron, tanto en campos terrestres como marinos, 39 mil 581 millones de barriles de petróleo crudo, equivalente a 2.3 veces el volumen de hidrocarburos que originalmente tenía Cantarell (17 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente), considerado en su momento uno de los seis campos petroleros más grandes del mundo, según datos de Pemex.
Sólo entre 1993 y 2013, la extracción de petróleo sumó 22 mil 249 millones de barriles. Es decir, en 19 años, sacamos más petróleo que en 54 años atrás, por la incorporación de Cantarell al ciclo productivo y por razones económicas.
De ese volumen, aproximadamente 11 mil 632.5 millones de barriles (en promedio) salieron del país vía exportaciones, es decir, 53% de la extracción total en esos 19 años, lo que significa que 5 de cada 10 barriles fueron al exterior.
Además, en esos 19 años, periodo contabilizado por Pemex como parte del seguimiento presupuestal (desde que la paraestatal empieza a reportar estadísticas), la explotación de estos recursos le han retribuido a la empresa, pero sobre todo a la economía, ingresos por 17 billones 420 mil 564 mdp.
De esa cantidad, le ha reportado al erario impuestos, derechos y aprovechamientos por 10 billones 298 mil 955 millones de pesos, que suman 59.5% de sus ingresos totales que incluyen ventas internas y exportaciones.
En esos 19 años, la industria le ha entregado al fisco en promedio mil 485 millones de pesos diarios, de acuerdo con cifras del Balance Primario y Balance Financiero de Petróleos Mexicanos.
En generación de empleos, en 1938, la plantilla de Pemex, durante la expropiación petrolera, era de 17 mil 600 personas, de los cuales 14 mil 786 eran de planta, quienes extraían 38 millones de barriles en el año.
Hacia 1950, la plantilla se elevó a 34 mil 104 personas y la extracción alcanzó 72.4 millones anuales. Después de 17 años, la plantilla duplicó y se sitúo en 62 mil 672 personas con las que se producían 133 millones de barriles.
En 1979, la plantilla supera los 100 mil plazas: 103 mil 271 personas que produjeron 533 millones de barriles.
Para 1987, los trabajadores llegaron a 178 mil 745 personas, el número más alto en Pemex, con lo que se extrajeron 927 millones de barriles.
Hoy, (al cierre de 2013) la plantilla suma 154 mil 774 que produjo 920.5 millones de barriles al año.
Lo que viene
La recién aprobada Reforma Energética plantea escenarios distintos para cada uno de los actores involucrados del sector hidrocarburos.
Por un lado se encuentran las grandes como ExxonMobil, Royal Dutch Shell, ChevronTexaco, ConocoPhillips y British Petroleum, cuyo principal objetivo será ubicarse en áreas de explotación terrestre o marina, como el Área Perdido, junto con Pemex o solas.
Competir con pymes de EU
Del otro lado están las pequeñas y medianas compañías, sobre todo mexicanas, que ofrecerán sus servicios a “majors” o que, en su caso, mantendrán su presencia como principales contratistas y proveedores de Pemex. Tal es el caso de Cemex, Alfa, Alpek, Mexichem e ICA, por citar algunas.
Luis Zárate Rocha, presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción, adelantó que las empresas más importantes van a buscar alianzas o joint ventures con las majors, mientras la pequeña y mediana constructora seguirá como proveedor de bienes y servicios.
Su papel, dijo, se centrará en el suministro de servicios logísticos, materiales a granel, equipos, herramientas para trabajos de perforación de pozos.
En este esquema de participación están compañías cementeras, aceiteras, siderúrgicas, de tubería, de recuperación de lodos y transporte de personas (en mar como en tierra), entre otras, sobre todo si se considera que en materia de adquisición de bienes, contratación de servicios y de obra pública, Pemex dispone de 50 mil proveedores, y de esos 90% son pequeñas y medianas empresas (pymes).
El problema para las pymes, reconoció el dirigente, es que tendrán que competir con proveedores sobre todo estadounidenses.
Antes de dejar el cargo como director de Pemex Exploración y Producción, Carlos Morales Gil, dijo a empresas del sector marítimo-portuario que una parte importante de los materiales a utilizar en la perforación en el Golfo de México serán de importación, como sucede en el Área Perdido, insumos que provienen del estado de Texas.






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