Antes de asesinarlo lo persignó y le dijo "arrepiéntete de tus pecados"

Alfonso Partida Rojas, recibió auto de formal prisión de parte del Juez Tercero Penal, como presunto responsable del delito de robo calificado y homicidio en agravio del comerciante tuxpense Alfonso Alberto Avalos Acuña

• Los hechos sucedieron el 8 de Enero de 2015, en el municipio de Tuxpan, y el criminal fue capturado horas después mientras escapaba a bordo de la camioneta de su víctima, rumbo a Compostela

Tepic.- El crimen del comerciante tuxpeño Alfonso Alberto Avalos Acuña ha quedado esclarecido. Su homicida se encuentra preso, y éste ya recibió el auto de formal prisión de parte del Juez Tercero Penal, como presunto responsable del delito de robo y homicidio calificado. Su nombre: Alfonso Partida Rojas de 43 años de edad, originario del municipio de Compostela, y vecino de Tuxpan, Nayarit, con domicilio en calle Santos Degollado número 170 sur, de la colonia Pueblo Nuevo. Es de oficio jornalero, y dice percibir un sueldo semanal de 200 pesos.

NARRA EL CRIMEN

En la zona de rejilla de prácticas, Alfonso Partida Rojas dijo que él si dio muerte a su patrón Alfonso Alberto Avalos Acuña alias ´El Ponchillo´, y argumentó que lo hizo porque éste lo trataba muy mal; tenía trabajando para su víctima desde hacía un año, e indicó que ambos se dedicaban a la venta de pepino, chiles serranos, jitomates y chiles habaneros, e incluso citó que el occiso tenía tierras en las que sembraba ese producto para después comercializarlo.

“El siempre fue muy grosero conmigo, siempre me trataba mal, como si fuera su esclavo, me humillaba, y hace aproximadamente un año comencé a trabajar con él y me invitó a vivir a su casa que era de sus padres, que está ubicada por la calle Juan Escutia 309 poniente, de la colonia Pueblo Nuevo. El caso es que el día jueves 8 de Enero de 2015, a las 06:00 de la mañana, yo estaba acostado cuando en eso llegó mi patrón El Ponchillo, quien traía en sus manos una cuchara de albañil y dos martillos, y traía la cara de enojado, y me grito: ¨Hijo de tu puta madre, todavía no te has levantado?¨, y yo le dije: ¨Cálmate tocayo, cálmate!¨, y fue entonces que se me dejó venir con la intención de agredirme, y fue que yo agarré una escopeta calibre .22 que estaba en la casa, y que tiene culata de madera café, y le dije: ¨No te me acerques tocayo por favor¨, apuntando yo hacia el piso, pero al verlo a los ojos, Vi que tenía la cara de la muerte y se me dejó ir, y fue entonces que le apunte al pecho y le disparé, y éste cayó al piso boca arriba, y con voz muy despacio me decía ´Tocayooo´, pero aproveché para quitar el casquillo al rifle y ponerle otro tiro, y entonces me le acerqué y vi que él levantaba las cejas como no creyendo que le había disparado, y le comenté: “Tocayo, arrepiéntete de todos tus pecados porque son muchos”, le di la bendición y le apunte a la cabeza, y luego le disparé de nueva cuenta”.

Y continua el criminal narrando: “Ya cuando lo vi quietecito, me le acerque para cerrarle los ojos, y los persigné, le dí la bendición como buen cristiano para que descansara su alma, y luego lo arrastré hasta el cuarto donde se quedaba dormido y ahí lo dejé. Le quite los dos celulares que traía consigo y agarré una mochila en la cual metí una playera, una botella de aceite, queso, un bote de café, jabón para lavar trastes, jabón para lavar ropa, jabón de baño, un libro de oraciones, un libro de cuenta sueños, una botella de vino, y el rifle con el que maté a mi patrón… además le quité unas morrallas que éste llevaba en la bolsa de su pantalón y las llaves de su camioneta Toyota Tacoma y me fui al poblado de Coamiles, ya en el camino le hablé a mi novia Minerva Rodríguez Torres y le dije que le iba a llevar un dinero, pero ella me dijo que no me podía atender, y me fui a la Birocha municipio de San Blas, y fue que me pidieron raite unos coritas, y los dejé sobre la carretera Santa Cruz – San Blas, cerca de Aticama, de ahí me fui a Zacualpan municipio de Compostela, en donde me agarró la policía y por eso estoy aquí.

El hombre confesó ante el Juez Penal, no arrepentirse de haber asesinado a su patrón, de quien dijo, lo merecía por los malos tratos que éste le daba.

El Juez Tercero Penal, el licenciado José Ricardo Rodríguez Valdez, dictó auto de formal prisión en contra de Alfonso Partida Rojas, y a la vez el impartidor de justicia ordenó la remisión total de los autos al Juez Mixto de Primera Instancia de Tuxpan, para que sea éste quien siga conociendo el caso de la secuela procesal correspondiente y emita sentencia final.

 

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