Washington.- Tres disidentes cubanos expresaron el jueves al Congreso su desacuerdo con la normalización de relaciones diplomáticas que Estados Unidos inició el año pasado con Cuba porque daría legitimidad a un régimen que describen como violador sistemático de derechos humanos.
Los disidentes, dos de ellos residentes en la isla, comparecieron durante una audiencia convocada por la subcomisión de derechos humanos de la cámara baja, cuyo presidente republicano comparte las numerosas críticas de su bancada al presidente Barack Obama por considerar que desaprovechó una oportunidad para ejercer presión al mandatario cubano Raúl Castro "en su prisa por alcanzar un logro diplomático".
Jorge Luis García Pérez, conocido como Antúnez, calificó al acercamiento diplomático como una "traición a los anhelos libertarios de un pueblo" y dijo que las expectativas de cambio en la isla son "un fraude promovido por el régimen castrista para perpetuarse en el poder".
El secretario general del Frente Nacional de Resistencia Cívica agregó durante su comparecencia en español que "la dictadura castrista es un sistema irreformable y basado en un rechazo a la sociedad democrática y a todo lo que representa".
Antúnez pasó casi dos décadas preso por su disidencia en Cuba, donde aún reside.
Berta Soler, líder de las Damas de Blanco, dijo a AP minutos antes de comparecer ante el Congreso que la negociación "me parece que no está bien porque cuando se hace negocio con un criminal hay que condicionarlo. Yo doy y tú me das, y en este momento vemos que el gobierno norteamericano no ha condicionado a Raúl Castro".
Soler planea volver este fin de semana a su país tras pasar una semana en la capital estadounidense. Ya había comparecido el martes ante una audiencia celebrada por la comisión de relaciones exteriores del Senado.
Martha Fonseca, integrante del Frente Nacional de Resistencia Cívica y también de las Damas de Blanco, dijo a AP que está completamente en contra de levantar el embargo comercial que Estados Unidos impuso en 1962 a la isla comunista.
"Significa legitimar la dictadura, hace desaparecer nuestras voces y dar oxígeno para que sigan reprimiendo", señaló la activista residente desde hace un año en Nueva Jersey como refugiada política junto a su familia.
Obama anunció en diciembre que buscará la reanudación de relaciones diplomáticas con Cuba, pero dejó claro que solo el Congreso puede levantar el embargo estipulado en legislación estadounidense.
Durante las audiencias celebradas esta semana quedó en evidencia la multitud de críticas republicanas en la cámara baja a la iniciativa diplomática.
La subcomisión convocó a tres disidentes cubanos opuestos a la normalización de relaciones, excluyendo así a un sector de la disidencia que sí ve con buenos ojos el esfuerzo diplomático.
Una de ellas es la activista Miriam Leiva, quien abogó el martes ante el Senado por el levantamiento del embargo.
"Solo puedes saber qué ocurre en la isla, ayudar a la sociedad civil, traer tus valores, conocimiento y destrezas, y ofrecer tu iniciativa económica y comercial estando allí", dijo al comparecer en inglés.
Delegaciones de alto nivel prevén reunirse por segunda vez este mes en Washington tras celebrar la primera ronda el mes pasado en La Habana.





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