Tepic.- “Superarme y ser mi propio jefe” son las palabras con las que Mario Alberto Preciado se describe a sus 34 años de edad.
Y es que Hércules, Rambo, Tráilero Loco o Tito, como comúnmente lo llaman, se dedica al recolección de cartón, plástico, aluminio y fierro para su venta, con lo que mantiene a su esposa Fabiola Rivas de 36 años de edad y quien es su compañera en este oficio.
Meter la mano en la basura no le da pena, ya que menciona que ha encontrado aparatos eléctricos, maquinaria y hasta herramientas con las que la de vida nuevamente a los estéreos, reproductores de DVD, grabadoras, bicicletas y otros artículos desechados que le permiten obtener recursos extras.
Al vender lo recolectado en una noche, Mario y Fabiola ganan aproximadamente 250 pesos, con lo que, asegura, alcanza para comer menudo y un refresco o agua, pero lo importante de su trabajo es que tiene el tiempo para estar al pendiente de su madre, María Guadalupe Ávila.






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