Tepic.- El Juzgado Cuarto de lo Penal sentenció a 35 años de prisión y a pagar una reparación del daño por 140 mil pesos a los procesados Jesús Armando Gómez Silva y René Jiménez Luján, a quienes el juez de la causa encontró culpables del asesinato del Policía Nayarit, Cristian Iván Valleján Simental ocurrido en febrero de 2012.
Con fechas, nombres y lugares, los ahora sentenciados han narrado en sus declaraciones la forma en que privaron de la vida a varias personas, entre estas a una mujer que fue la pareja sentimental de uno de ellos, así como la manera en que asesinaron al policía Valleján y más "levantones" y ejecuciones en las que participaron entre 2011 y 2012, la época de violencia generada por el crimen orgaizado en Nayarit.
ASÍ FUE LA EJECUCIÓN DEL POLICÍA
El 16 de febrero de 2012, cerca de las 6 de la tarde por las calles Libertad y Acayapan de la colonia El Naranjal de Tepic, fue acribillado a tiros el agente de a Policía Nayarit, Cristian Iván Valleján Simental, justo cuando éste se encontraba a las afueras de un taller mecánico en donde se le estaba realizando una reparación a su vehículo particular.
El agente quedó malherido mientras que sus agresores huyeron a bordo de una camioneta Ford, pickup, de doble cabina, en color rojo, modelo 2008.
El policía Valleján fue auxiliado y llevado al hospital Puerta de Hierro, en donde horas más tarde perdería la vida a causa de las lesiones que habría sufrido: un balazo en el abdomen, dos más en los muslos, uno que que fracturo la rodilla izquierda, y otra que le causó pérdida de tejido y fractura multifragmentada en pierna derecha.
Días más tarde fueron capturados tres de los agresores, siendo éstos Gerardo Antonio Martínez Cruz, Jesús Armando Gómez Silva y José Gerardo Ruiz Cabrera, quienes confesaron el asesinato del policía y de otros crímenes más.
Gerardo Antonio dijo en su declaración judicial que a mediados del mes de febrero de 2012, cerca del mediodía, él estaba acompañado por varios miembro de la célula delincuencial a la que pertenecía, cuando se les dió la instrucción de ir a ejecutar al Policía Nayarit. Un taxista fue el encargado de llevarles 5 fusiles de asalto de los conocidos como "cuernos de chivo".
Una vez con los fusiles, el grupo de sicarios se dirigió hasta donde estaba el agente estatal reparando su vehículo, y al tener en la mira a su víctima, accionaron las poderosas armas, para luego huir del lugar con rumbo al poblado de El Aguacate, tomando una brecha al cerro de San Juan, en donde dejaron tapada con unos arbustos la camioneta, mientras que las armas las metieron en bolsas negras y las ocultaron entre la maleza. Hecho lo anterior, todos bajaron del cerro y llegaron a la carretera, en donde tomaron un camión urbano con rumbo a Tepic, como si nada hubiera ocurrido.
ESTRANGULÓ A SU MUJER Y LA TIRÓ EN UN BASURERO
Los procesados aceptaron además haber participado en la ejecución de dos hermanos de nombres Mario Alberto y Mauro, ambos de apellidos Pulido Romero, suceso registrado en septiembre de 2011 en el poblado del Aguacate.
También confesaron haber participado en el "levantón" y homicidio de dos personas vecinas del municipio de Compostela, las cuales respondían a los nombres de Luis Alberto Casillas Ramírez y Juan Carlos Meza Uribe
Escalofriante fue la confesión de Gerardo acerca del asesinato de su concubina Erika Perdomo Zwanziger, a quien estranguló en el mes de enero de 2012 dentro de su vivienda ubicada en la colonia Santa Teresita tras un conflicto pasional.
Gerardo y sus cómplices sacaron el cuerpo inerte de la mujer y tras envolverlo en cobijas, lo fueron a tirar a un basurero, otra vez del poblado El Aguacate.
En noviembre de 2012 reconocieron que cerca del parque La Loma privaron de la libertad a dos hombres y una mujer que se trasladaban en un automóvil y fueron llevados al poblado de Platanitos.
De todos estos otros crímenes confesados aún faltan ser sentenciados.





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