Tepic.- Desde que tiene memoria ha pasado su tiempo entre harina, huevos, azúcar y manteca. Don Oscar Gómez aprendió el oficio de la panadería desde pequeño. Ahora con más de 50 años de experiencia sigue con este oficio tradicional que su padre le enseñó.
En pleno centro de Tepic casi en la esquina de las calles Zacatecas y Miñón el trabajo empieza desde muy temprano. Se hacen las mezclas necesarias que ayudarán a crear las conchas, cuernitos, bolillos y demás panes que los clientes buscan para llevar a la mesa.
“Abro, llego en la mañana pongo mi café, prendo la maquina le echo las cosas, ya todo lo hago a maquina porque el cuerpo para hacerlo artesanalmente ya no” compartió Oscar Gómez mientras elaboraba las masas para hacer el pan.
Como en cada negocio familiar las anécdotas sobran y en esta panadería han pasado momentos buenos y malos. Hace ya varios años el local se quemó y eso mismo permitió que pensarán en hacer algunas mejoras, por ejemplo poner techos de concreto y olvidarse de las lámina.
El horno de la panadería la Bella Jardinera es emblemático para Don Oscar, ya que tiene más de 100 años en pie y de el han salido miles de piezas de pan, que se cuentan al compas del reloj de pared que a un costado marca la hora exacta para saber que el pan está en su punto.
Con una sonrisa todos los días Don Oscar espera a los cliente firme en la panadería la Bella jardinera que ha pasado de generación en generación.








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