Pico Rivera, California.- A 2 mil 300 kilómetros de su tierra natal 40 mil paisanos reafirmaron su identidad y evocaron sus recuerdos, cargados de nostalgia, de un pedazo de Nayarit que llevan en su corazón, en un festejo que no está exento de la crítica de algunos activistas y pocos detractores.
Desde el viernes, familias enteras provenientes de diversas regiones de los Estados Unidos, no sólo del estado de California, fueron llegando a esta fiesta, la que esperan con ansia cada año, para reencontrase con amigos con quienes comparten la historia de una migración que los alejó de sus seres queridos y de su cultura.
La Feria de Nayarit en California se ha convertido además en una oportunidad para que las autoridades estatales y municipales se acerquen con los paisanos, cuyas remesas (envíos de dinero de Estados Unidos a México) de un millón de dólares en promedio al día, contribuye notablemente a mover la economía de nuestra entidad.
Este encuentro es fundamental para el programa 3 x 1, mediante el que los diferentes grupos de nayaritas radicados en el sur de California contribuyen con recursos económicos para la realización sus de obras en sus comunidades de origen, desde un paradero de camión, el arco de bienvenida a su pueblo, hasta obras de infraestructura educativa e incluso de mejoramiento en templos religiosos.
Gran parte del dinero que se genera en esta feria, según lo explica Nérida Vargas, presidenta de la Federación de Nayaritas en los Estados Unidos, se destina a este programa, y otra parte al apoyo social y legal para los nayaritas en condición de indocumentados.





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