Ciudad de México.- Desde su fuga del penal de máxima seguridad del Altiplano, hace ya un mes, Joaquín Guzmán Loera, alias El Chapo, no ha cometido el mismo error que provocó su captura en 2014.
Fuentes de inteligencia estadounidenses nos dicen que no hay actividad telefónica. Nos comentan desde Washington que sus mujeres no usan celulares para hablar de él o con él, tampoco los utilizan sus cercanos y menos sus hijos, por ello, a la vieja escuela, hay personal desplegado en campo buscándolo, y apuestan a que cometa un error.
Dicen que tarde o temprano se tendrá que reunir con alguno de los suyos, o la medicina se le va acabar. Por lo pronto, hoy el capo estará celebrando su primer mes en la calle.





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