Guatemala.- El Congreso de Guatemala retiró el martes la inmunidad al presidente Otto Pérez Molina, y abrió la posibilidad de que sea procesado penalmente por sus presuntos vínculos con un masivo fraude fiscal que ha sumido al país en una crisis política sin precedente en la historia reciente.
El vocero presidencial, Jorge Ortega, aseguró que el mandatario respeta el fallo y que enfrentará la justicia.
"El presidente está consciente del nuevo escenario, que no era el más deseado pero era muy probable", dijo el portavoz a The Associated Press.
Con una votación unánime a favor de 132 legisladores presentes, el pleno del Congreso tomó la histórica decisión de quitar la inmunidad a Pérez Molina, quien ha rechazado haber sido parte del fraude en un caso que ya llevó a la cárcel a su vicepresidenta Roxana Baldetti.
El retiro de la inmunidad no remueve a Pérez Molina de la presidencia, pero permite que se le procese como a cualquier otro ciudadano y que un juez eventualmente pueda solicitar su detención.
El Congreso necesitaba 105 votos de los 158 diputados al Congreso.
"El partido nos dio línea para votar y retirarle la inmunidad al presidente. El que nada debe, nada teme", dijo a la AP el diputado oficialista Luis Fernández Chenal.
Adriana Beltrán, analista sobre Guatemala de la organización Oficina en Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés), calificó la determinación legislativa como un "extraordinario" mensaje para quienes han reclamado por cambios políticos y judiciales.
"Aquellos que en un determinado momento fueron considerados intocables pueden ser llevados a la justicia", comentó.
En las afueras del Congreso, cientos de personas celebraron la decisión y se escucharon fuegos pirotécnicos.
"¡Excelente, es un paso adelante para Guatemala!", dijo Gerardo Corzo, un jubilado de 71 años, quien acudió al lugar acompañado de su mujer.
"Se demuestra con esta decisión que el pueblo y su accionar colectivo obtiene resultados, pero esto es sólo el principio", dijo Byron Garón, coordinador del Colectivo de Estudios Rurales Indígena Ixim. "Ahora queremos que se le juzgue a él y a su vicepresidenta, se le condene y le devuelvan a Guatemala todo lo que le robaron".
Familias tomándose selfies, estudiantes y grupos de amigos con banderas de Guatemala se agrupaban luego del fallo frente al Palacio de Gobierno, entre gritos de "¡Sí se pudo!" y "¡Otto, te vas a ir al bote!", en alusión a la cárcel.
El escándalo que ha salpicado a Pérez Molina se desató cuando fue identificada una red denominada "La Línea" por la que funcionarios y particulares presuntamente habrían recibido sobornos de empresarios para que les ayudaran a evadir impuestos en sus importaciones.
La Fiscalía y la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala habían solicitado el retiro de la inmunidad a Pérez Molina tras determinar que estaría involucrado en el caso.
La ex vicepresidenta Baldetti renunció al cargo el 8 de mayo y la semana pasada fue enviada a prisión preventiva.
Antes de la sesión, algunas personas formaron una valla para ayudar a los diputados a ingresar al Congreso luego que manifestantes a favor del mandatario bloquearon la entrada al edificio y no permitían el ingreso de empleados y legisladores.
Por la tarde, después de la votación, la gente no dejaba de agitar sus banderas afuera del Congreso y, contrario a los insultos que algunos diputados recibieron previo a la sesión, la gente lo abrazaba y saludaba mientras abandonaban el recinto.
"Su insistencia de no renunciar (de Pérez Molina) me causó frustración, pensé que no le quitarían la inmunidad", dijo Marcela Fernández, una maestra de primaria. "Esto es un paso que ojalá sigamos manifestando cuando haya otras injusticias".











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