Tepic.- La Fiscalía de Nayarit presentó a Efraín Valdivia Rendón como el presunto asesino del matrimonio Alvarado Acosta, propietario del restaurante La Lobina, que fueron ultimados en su domicilio en el fraccionamiento Ciudad del Valle de Tepic en junio de 2014.
El presunto homicida es hijo de la señora responsable del aseo en la casa de Julio Octavio Alvarado y Genoveva Acosta; había huido de Tepic, pero las labores de inteligencia lograron ubicarlo y detenerlo.
De acuerdo con información proporcionada por el fiscal Edgar Veytia en conferencia de prensa, el presunto asesino habría huido de la escena del crimen en un vehículo propiedad de la familia, mismo que abandonó por el rumbo de las vías del ferrocarril que se ubican detrás de la Lechera San Marcos.
Dijo que del peritaje en la casa del matrimonio se obtuvieron las huellas dactilares de Efraín Valdivia en una cinta canela que utilizó para sujetar de las muñecas a los empresarios, así como huellas artículos de aseo que utilizó para limpiar parte de la escena del crimen, así como en el vehículo abandonado.
Precisó que a pesar de que se tenían las huellas dactilares, como este joven nunca había sido detenido, no existían registros de él en el banco de información criminal, "por lo que no teníamos un comparativo que nos arrojará un resultado positivo", pero que ahora que se hizo la identificación se puede establecer que se trata de la misma persona.
Pero lo que más lo incrima es que ahí atrás de la leche San Marcos, donde dejó el vehículo, un vecino tenía una videocámara y con esa (grabación) pudimos dar plenamente con la identificación", detalló el fiscal.
Edgar Veytia destacó que otra línea de investigación que se siguió fue a partir de un teléfono celular que el presunto homicida sustrajo del domicilio, propiedad de la mujer asesinada. "Gracias a la colaboración de diferentes dependencias, tanto PGR como otras instituciones, pudimos establecer el IP de ese teléfono, que es un 'tatuaje' que tienen registrado los teléfonos, y fue lo que marcó la línea de investigación, a pesar de que el teléfono había sido ya vendido a otra persona. "se trajo a esta persona y nos dijo quien le había vendido el teléfono, el joven Rendón Valdivia", explicó el funcionario.
El móvil del crimen, según las declaraciones del Fiscal, fue el robo y de ahí se desencadenaron los asesinatos de Julio Octavio Alvarado y Genoveva Acosta.





Deja tus comentarios