Tepic.- El hijo mayor del matrimonio que falleció junto a su pequeña hija durante un accidente vial ocurrido en junio de 2015, otorgó el perdón al conductor responsable, Rubén Darío Pérez Caloca, quien además cubrió la indemnización correspondiente a la reparación del daño.
Tal situación se esperaba al tener la familia agraviada una formación altamente religiosa.
Posteriormente, la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia decidió rebajar la condena de 10 años dictada por un juez penal y la fijaron en cuatro años más cuatro meses y 16 días, por lo que el sentenciado accedió al befeneficio de la conmutación para recuperar la libertad y fue liberado antes de la Navidad en diciembre pasado.
Tanto el perdón como la resolución del Tribunal, procedieron al tratarse de un homicidio imprudencial (culposo), donde se obra sin intención criminal o dolo, pero con negligencia.
Posterior a este suceso ocurrido en el cruce de la avenida Insurgentes y calle Ures, que conmocionó a la sociedad de Nayarit, el Congreso del Estado modificó el código penal para castigar más los delitos de tránsito provocados por ebriedad.





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