-
Esos "cinco minutitos más de sueño" confunden al cerebro y generan la sensación de no haber descansado. En vez de prepararse para despartar, el cuerpo se va en dirección opuesta.
Ciudad de México.- A todos nos ha pasado... suena el despertador y posponemos cinco minutos más y luego cinco más... hasta que la prisa se adueña de nuestro tiempo y terminamos preparándonos para nuestros quehaceres a las prisas.
Sin embargo, la ciencia ha demostrado que posponer las alarmas no es buena idea. Esto ha sido explicado a detalle por los biólogos Mitchell Moffit y Gregory Brown en un video a través de YouTube.
Cuando dormimos el cerebro segrega una sustancia llamada serotonina, que nos da la sensación de placer y tranquilidad... El problema es que nuestro cuerpo se encuentra programado de tal manera que aproximadamente una hora antes de que nos despertemos comenzamos a segregar dopamina, además de cortisona y adrenalina, sustancias que paulatinamente nos preparan para despertar en plenas facultades.
La fase final de este proceso de 'calentamiento de motores' puede durar unos 20 minutos. En el intento consciente de prolongar cinco minutos más el sueño, tras apagar la alarma, el cerebro se prepara para el descanso e intenta producir nuevamente setotonina, proceso que se interrumpe a los cinco minutos cuando vuelve a sonar la alarma e inicia nuevamante la producción de dopamina y así sucesivamente, lo que genera confusión en el cerebro y la sensación de no haber descansado.





Deja tus comentarios