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Grupos radicales de defensa de los animales realizan una consulta ciudadana para lograr que cierre el zoológico de Chapultepec
Ciudad de México.- La muerte del gorila Bantú se debió a fallas en su manejo y a un uso excesivo de anestesia para tranquilizarlo, acusaron fuentes del Zoológico de Chapultepec, que pidieron el anonimato por temor a represalias.
Ante la polémica por el deceso del primate, la Asociación de Zoológicos, Criaderos y Acuarios de México, A.C., confió en que se siguieron los protocolos de traslado de Bantú y llamó a esperar los resultados de la necropsia, que tardarán un mes, según han reportado la Secretaría de Medio Ambiente local y la Profepa.
Al gorila se le hizo la necropsia, pero imágenes en poder de EL UNIVERSAL muestran que fue destazado, lo que, según testigos, no es lo indicado.
El Proyecto Gran Simio México realiza una consulta ciudadana sobre si debe cerrar o no el zoológico.
La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) llevó a cabo visita de inspección al Zoológico de Chapultepec, donde recabó información para integrar a la investigación que se inició para conocer la causa de muerte del ejemplar de gorila Bantú.
Los inspectores federales solicitaron a la dirección del zoológico el historial clínico, el protocolo de manejo y el reporte de necropsia del ejemplar de gorila de tierras bajas, además de entrevistar a cada uno de las personas involucradas en la preparación y aplicación del manejo del gorila que sería trasladado.
Todos los elementos recabados serán integrados y analizados en su conjunto, para determinar si la muerte fue causada por una negligencia médica o error humano en la aplicación del protocolo.
Un elemento relevante es el análisis de sangre e histopatología, para lo cual la dependencia federal ordenó que las muestras sean procesadas en tres laboratorios de patología distintos: el del zoológico de Chapultepec, el de la Facultad de Medicina Veterinaria de la UNAM y el del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).
Entre los hallazgos de la inspección se encontró que al ejemplar le fueron aplicadas dos dosis de anestésico, una de 3.15 ml y otra de 1.5 ml, ambas dosis aplicadas por vía intramuscular y compuesta de tiletaminazolacepam, ketamina y medetomidina.
Una vez sedado Bantú, se le realizó el examen físico general y la toma de muestras, durante aproximadamente 40 minutos, para posteriormente colocarlo en el cajón de transporte donde se le suministró el antagónico del sedante, consistente en una dosis de 3 ml. de atipamezol.
Desafortunadamente Bantu no logró su recuperación y se presentó el paro cardio-respiratorio, por lo que se aplicaron los procedimientos de emergencia, sin poder revertirse el cuadro y registrar su muerte a las 22:00 horas del miércoles 6 de julio.





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